lunes, 28 de agosto de 2017

Inflación, Corralitos y otros misterios

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Hace tiempo hablamos de la inflación, por definición la inflación es cualquier incremento de la masa monetaria por encima de las necesidades de la economía. Si estamos en patrón oro y entra oro que no existía previamente, debe haber inflación. Si estamos en un sistema de patrón dólar, y entran dólares que no había en la economía eso debe provocar inflación y si estamos en un sistema de moneda fiduciaria (como el actual en el mundo) y se emiten billetes o se cargan las tarjetas de débito de las personas, sin que haya correspondencia en producción eso debería ser, y es inflacionario.
Puede ocurrir y de hecho ocurre, que los bancos centrales inflan el dinero y eso no genera incremento de precios, pero igualmente eso es inflación. Lo que ocurre es que estamos mal informados cuando pretendemos llamar inflación a la subida de los precios; la subida de los precios puede ser la consecuencia de la inflación, todo depende de la relación entre la oferta y la demanda de dinero. Si el banco central eleva la cantidad de dinero (eleva la oferta) y la demanda de dinero no crece (es decir nadie quiere los billetes que el banco central emite) entonces los precios suben incluso más que lo que sube la cantidad de dinero. Si por el contrario el banco central sube la cantidad de dinero y la gente demanda dinero (como ocurre con el dólar o el euro) entonces el índice de precios no sube.  Esa es la razón por la que cuando los bancos centrales de los países desarrollados hacen política monetaria expansiva generan ese fenómeno que llaman ciclo económico.
Les voy a colocar un gráfico para que observen lo ocurrido con la base monetaria, que está en color azul desde 1988, esta variable es la que efectivamente controla el banco central. Los bancos centrales no pueden controlar la liquidez porque esa variable depende de lo que hagamos las personas solicitando o dejando de solicitar créditos. La coloco para que vean que durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez II se emitió en 1990 y 1991 casi 100% más de base, es decir se duplicó, Luego en los primeros años de Chávez se restringió la creación de Base y eso ocasionó en primer lugar una disminución del Índice de Precios (IPC) y casi sacaran a Chávez en 2002 y 2003, desde ahí el descontrol monetario por parte del BCV llegó a extremos como el del 2015 con 111% y en 2016 con 236% más de base en un solo año.  Fíjense que la base crece más que la liquidez, lo que les muestra que ni las personas solicitan crédito en la misma proporción en la que el gobierno emite más base (Billetes y depósitos bancarios), vamos a complacer a mi discípulo @DineroFiat, él tiene razón  hoy no son tanto los billetes es el dinero electrónico (depósito bancario).

Los datos de IPC no están completos, porque estoy utilizando la data oficial y no la que aparece por ahí de contrabando, no nos hace falta debe ser muy parecida al crecimiento de la base monetaria. Por eso insisto que la inflación es el crecimiento de los medios de pago, y no su causa que es el incremento de los precios. Insisto en que coloco los datos desde 1989 para que vean que no hay mucha diferencia entre las insensateces de Pérez, Caldera, Chávez y Maduro. ¿Revolución?, en alemán le dicen Die Gleise Scheiße.
Hay varios mecanismos perversos detrás de esto. El primero es que como ven, el IPC da menos que el incremento de la base, aunque se parece no es igual, por lo que el verdadero deterioro que sufre es que el que experimenta la base monetaria y si a usted le incrementan el sueldo usando el IPC nunca va a reponer su poder de compra. El otro problema es que normalmente los impuestos se cobran con la unidad tributaria y esta crece menos que la inflación y menos que los incrementos de sus ingresos, por lo que cada vez usted tiene que pagar una cantidad mayor de sus ingresos como impuestos, esa es la forma en la que el gobierno lo esquilma y usted tranquilo, incluso aplaude, porque cree que eso lo beneficia.
El otro problema es que hay unos señores que deberían dedicarse a sus profesiones, y no meterse a economistas, porque están usando un libro desactualizado para describir la hiperinflación. Ustedes quieren saber qué es hiperinflación vengan y ganen $20 dólares mensuales y traten de vivir con precios que crecen a un nivel que va del 230 % al 700% anual. Ahí botan el libro y los títulos y aprenden en vivo la sensación de que cada semana cambia la estructuras de precio. Si eso no es hiperinflación, entonces explíquenmelo mejor, porque no entiendo.
Otro problema que se está presentando es las restricciones de efectivo, el gobierno cada vez pone más difícil el acceso al efectivo, porque no tiene suficiente dotación de billetes, hay quien llama a eso corralito, en Venezuela no hace falta hacer un corralito. Esa es la práctica común de Argentina, porque cuando ellos montan un control de cambios, no detienen la compra venta en casas de cambio, las formales y las informales, por lo que el argentino que ha vivido estos fenómenos con mas frecuencia que nosotros, sabe que la manera de cubrirse es comprando dólares y vendiéndolos cuando necesita pagar en pesos. Por eso el gobierno le restringe al argentino el acceso a su moneda para que no pueda cubrirse. Nosotros en Venezuela montamos controles de cambio tan restrictivos como éste ante el cual un corralito no es necesario, realmente lo que ocurre es que el gobierno no tiene la posibilidad de dotar de efectivo al sistema y eso es lo único que está ocurriendo, pero como comentamos antes, la base no es sólo efectivo, es también los depósitos del Sistema Financiero en el BCV y el gobierno tiene toda una banca relacionada en la que infla artificialmente con dinero que no existe las tarjetas de débito de todos los que cobran misiones, sueldos y otras prebendas, pero no hay efectivo para que usted pueda convertir lo electrónico en billetico. Ese es el problema de la actualidad financiera.

jueves, 24 de agosto de 2017

Los grandes mitos venezolanos


El primero es creer que estamos en este problema porque hay corrupción. Nada más falso, los países desarrollados tienen niveles de corrupción parecidos y en algunos casos mayores que los nuestros. Esto que voy a decir, puede ser malinterpretado, pero mi objetivo no es ese. La corrupción es tambien, un mecanismo de redistribución de la riqueza, no el ideal, pero funciona, debido a que el corrupto gasta y generalmente lo hace de manera tan intensa que provoca un proceso de redistribución indudable. Realmente, el problema de la corrupción no es que empobrece a los nacionales, sino que los desmoraliza. Un corrupto es un problema social, porque es el peor ejemplo para la sociedad y lo peor es que si la corrupción es impune, todos quieren, aunque no lo reconozcan alcanzar un cargo público para corromperse y eso, es lo que ocurre en Venezuela.
El segundo gran mito es que el gobierno como gran propietario, puede garantizar una mejor distribución de la riqueza. La época en la que la riqueza creció más y se permeó a todos los individuos de la sociedad, provocando crecimiento, fue cuando el petróleo era manejado por las trasnacionales, y desde 1976 con la nacionalización del petróleo la formación y distribución de la riqueza se hizo cada vez de una manera peor, hasta que llegamos a este maremagnum de fracaso y pobreza generalizada.
Otra gran mentira es que hace falta una fuerza armada. La fuerza armada fue una creación de Juan Vicente Gómez, después de la guerra de independencia, que fue una guerra civil y después de la guerra federal que fue otra guerra civil. Desde Gómez, ese ejército se ha adosado otro mito, el ser heredero del ejercito libertador, cuando quienes nos liberaron fueron los esclavos y los británicos que derramaron su sangre por nosotros. Hoy el ejército ha procurado que los civiles mueran por sus causas y que ellos manden, se corrompan y nos dominen. El ejército en cualquiera de sus formas no sirve, ni es necesario para nada.
Otro gran mito es que hace falta muchos impuestos, porque es necesario que el gobierno tenga recursos para distribuirlos. Cuando el gobierno era pequeño y no tenía tantos impuestos, el país estaba mejor, la riqueza era la norma y los recursos alcanzaban, incluso generaban superávit. Venezuela era el centro de atracción de emigrantes que huían de sus países arruinados de Europa por la guerra, y contrinuyeron con su esfuerzo a nuestro crecimiento. hoy nosotros somos los arruinados y vamos a Europa a vivir de las ventajas de su economía del bienestar, provocando junto con ellos el profundo malestar de esas economías.
Hay un mito perverso, y consiste en creer que en algún momento Simón Bolívar nos dio la independencia política y nosotros, estamos obligados a ser independientes económicamente. No somos independientes políticamente, mientras dependamos de un loco que de un golpe de estado, o que un consejo de generales incapaces apruebe lo que los civiles decidimos, no hay independencia política y la independencia económica es la escusa que los militares han conseguido para provocar una guerra, en la cual los civiles mueran por materializar el deseo oculto de gloria de un general que no sabe nada, sino eso, hacer que los civiles mueran por un fin militar. Un país desarrollado es un país interconectado comercialmente con un montón de aliados, que procuran el bienestar individual y por medio de él el bienestar de toda la sociedad.
Pero el peor de todos, es creer que la libertad económica es mala y provoca el enriquecimiento de “los más vivos”. Precisamente el problema de Venezuela es que en un ambiente en el que el gobierno procura créditos y establece controles, lo que se produce es el enriquecimiento de los menos capaces y el empobrecimiento de la mayoría.

jueves, 3 de agosto de 2017

El Quilombo constituyente



Eramos muchos y parió la abuela, dice el refrán. Unos días antes de la elección revisé mi situación en la página del CNE y descubrí que tenía derecho a votar dos veces, una por venezolano (registro territorial) y otra por empleado público (registro sectorial) porque al ser profesor de la central tengo esa clasificación.  Claro, no tengo carnet de la rabia y por eso no tengo derecho a votar unas veces más, debido a que soy profesional, empresario, y quien sabe qué otras clasificaciones. Pero es que además antes de la última locura, apoyé a Acción Democrática en las validaciones y aparezco como Adeco, algo que ni en AD aparece.  Pero mi orgullo por Rómulo, me llevaría a ser adeísta.

Si fuese miembro del PSUV aparecería en los otros registros electorales y podría votar 6 o quizá hasta 9 veces en el quilombito último. Por eso tienen una participación tan masiva. Si la oposición hubiese votado, tendrían que mostrar la paradoja que quizá con 9 millones de personas, se alcanzaron unos 12 millones de votos. Todos gritan hoy es imposible que haya votado tanta gente. Pues, pueden haber votado 3 millones de personas y con eso llegar a 6 millones de votos.

La trampa es esa, con un 10% del registro que nunca entegan para ser validado, acaban de ganar una asamblea que pretende tener más poder que otra que se validó con aproximadamente el 60% del registro.  Si la oposición es capaz, este es el hilo por donde se desmonta toda la pieza y se acaba definitivamente este gobierno y sus tropelías.

Pero hay un problema. Si la oposición cree que se puede volver al modelo fracasado de Acción Democrática y Copei, que pretende repartir una renta entre los amigos y simpatizantes. Preparense para el regreso de cualquier estúpido con boina de cualquier color que ofrecerá villas y castillas para terminar en este mismo pantano socializante. La única vía es la del trabajo, la producción y el sector privado, con reducción de impuestos, reducción de gastos y eficientización del gobierno y del sector privado. No existen terceras vías, ni cuartas, ni nada por el estilo.

Lo otro es la represión. Hay algunos necios que creen que el gobierno se las sabe todas. Que todo lo planifica, que todo lo tiene medido y que nunca fracasa.  Quien así piensa se merece el gobierno y debería buscar su carnet de la rabia. La represión, como casi todo es idea de los cubanos. Ellos que tienen tan poco cerebro como el gobierno, creen que los venezolanos son cubanos, y piensan que así funciona de maravilla en Cuba. Pero venezuela tiene casi doscientos años de república y cuarenta años con un sistema medianamente democrático, en una situación así, la represión causa en lugar del sometimiento una mayor sublevación. Por eso, quienes obedecen la recomendación están provocando el desprecio más grande y profundo que se haya dado en Venezuela por la Fuerza Armada.

La finalidad de la constituyente probablemente no sea elaborar una nueva constitución, y creo que al igual que la primera su oferta es falsa. No pueden resolver problemas económicos haciendo cambios jurídicos. El socialismo no funciona en ningún ámbito político, por lo que al igual que la constituyente de 1999, esta no servirá para nada, lo diferente es que aquella, la de Chávez era un buen engaño, hasta hoy la gente cree que esa constitución es buena, prueba definitiva de que ninguna constitución hace falta; la asambleíta de ahora tiene el pequeño problema que el 80% de la población no la quiere. Sin embargo, esta historia se está escribiendo y creo que el final será de película.

lunes, 31 de julio de 2017

Del Quilombo al Manicomio

Uno de los peores ítems de un sistema republicano es la elección directa de los magistrados. Se presta a cualquier resulta, máxime en un país donde quienes votan no tienen nada que perder, por eso llegan al poder individuos que no deberían gobernarlo, ese es el caso de Caldera I, Pérez I, Herrera Campins, Pérez II, Caldera II, Chávez I, II y III y más recientemente madurín. La mejor solución que se le puede dar a tan atroz esperpento de nuestro Quilombo es la segunda vuelta, al menos ahí se lo pueden pensar por segunda vez y puede ocurrir que escojan bien. Ojo que estoy haciendo caso omiso de lo ocurrido recientemente en el Ecuador. Pero los populistas tienen mucho arraigo, sobre todo cuando la gente tiene poco que perder y creen que ganan algo con un populista. Entonces, lo mejor es segunda vuelta y la conformación de un país de propietarios.
Esa es la razón por la que los fascistas modernos, entiéndase Castro, Chávez, Maduro, Correa, Ortega y Morales, abogan por un sistema de propiedad comunal, porque si usted es dueño, empieza a votar distinto, y no acepta las locuras de quien sabe que de otra forma no llegaría al poder. Un país de propietarios garantiza votaciones más pensadas y sirve de barricada para que los menos aptos no lleguen al poder.
Latinoamérica entera es víctima de sus sistemas eleccionarios y los que la justifican dicen, es que es el continente más desigual de todo el mundo y proponen a otro incapaz, con promesas vacuas para que ponga sus posaderas sobre la silla presidencial y si es posible no las levante hasta que él se haga el más desigual de todos y el resto preserve su misma desigualdad. ¿Es que no se dan cuenta? Hasta los mismos intelectuales que proponen el sistema distribuidor, no se dan cuenta que el mejor mecanismo de distribución de riqueza del mundo es la producción de la riqueza.
Perdónenme, pero es que John Stuart Mill no estaba bien de la cabeza, el también pasó su temporada en el manicomio y luego de eso, dijo de una manera que parecía sensata que la producción y la distribución de la riqueza son dos funciones distintas e independientes. Los insensatos que necesitaban el auxilio del orate se sintieron más apoyados que nunca y dijeron, se fijan por eso es que hay que pagar impuestos, para lograr la justa distribución de la riqueza y lo único que lograron fue que se disminuyera la producción de riqueza y por tanto el incremento de la pobreza.
Por eso, cuando Venezuela tenía un gobierno más pequeño, su banco central era semiprivado, y no cobraba tantos impuestos el crecimiento económico era avasallador y había empleo, producción y riqueza. Imagínense por un instante si en Venezuela hubiese habido libertad económica en algún período, la riqueza hubiese sido impresionante y los necios que ofrecen villas y castillas no sabrían como vender su soberana estupidez socializante. Hay quien identifica eso con Pérez Jiménez, y lo único cierto, es que el gordito del Táchira era otro ladrón incapaz, que lo único que construía eran obras de ornato, como buen militar, y no fue capaz de materializar un verdadero sistema de producción de riqueza. Pregúntense ¿Por qué si era tan buen gobernante salió huyendo en la vaca sagrada la noche del 23 de enero? La respuesta los llevará a la verdad.

miércoles, 12 de julio de 2017

Venezuela es un quilombo



Nos pesa mucho la presencia de Bolívar en la historia de nuestro país, incluso una de las causas de por qué este país no es más, se la debemos directa o indirectamente a la presencia de este majadero en la historia, y en eso uso la autodefinición de él mismo. Fue él quien dijo que “Venezuela es un Cuartel, Colombia una Universidad y Ecuador un Convento” y nada es más falso que esa aseveración, como muchas, que se hacen desde ese accidente en nuestra historia que fue Bolívar.

El ejército libertador era igual que el realista un desastre constituido por dueños de hacienda que llevaban a sus esclavos con la promesa de que al final iban a ser libres. Se añadieron a eso, grupos de saqueadores y asaltantes que convirtieron a esas dos fuerzas en la más nefasta de nuestras instituciones. Más tarde con la llegada de Morillo y con la contribución de English (el hombre a quien más se le debe en Venezuela) el ejército libertador y el realista se profesionalizaron y de la matachina de las primeras escaramuzas se pasó a un más serio desempeño militar. Pero los españoles (realistas) e ingleses, irlandeses, escoceses y alemanes (que se unieron a las fuerzas libertadoras) aprendieron muy pronto que el saqueo y la violación eran la paga regular cuando no había rancho, ni monedas para cancelar el salario, por lo que fueron parte del quilombo.

El abuso de autoridad y la lisonja de los subalternos que querían ascensos signó la característica que siempre marcó a la fuerza armada. Por eso se negaron a reconocer el gobierno civil de Vargas; por eso apoyaron la atrocidad de Monagas en el asesinato del Congreso; por eso la sumisión ante los delirios del poder de Guzmán, Gómez, Pérez Jiménez, y más recientemente de Chávez. Esa es la historia de este quilombo.

Pero el ejército anterior al quilombo de Chávez fue una creación de Gómez. Incluso el deseo de una milicia pretoriana, disciplinada y eficiente, que añoraban los sueños del benemérito, lo llevaron a traer instructores chilenos, debido a que Chile era el único país que estaba en posesión de un ejército que había ganado guerra entre el siglo XIX y el XX, otorgándole a su país un largo territorio al oeste de la cordillera de los andes. Chile conformó un ejército disciplinado y de élites inspirado en el ejército prusiano de los Hohenholzer, por eso tuvieron individuos como Pinochet, en Venezuela eso no existe.

Pero qué ocurrió con esos instructores, se mimetizaron con la realidad venezolana, que es la del quilombo, no la del cuartel. Por eso Guzmán dijo desconsolado que Venezuela era un cuero seco, que si tu lo aplastas por un lado, se te levanta el otro.

Para que Venezuela sea un cuartel, tiene que tener un ejército y realmente no lo tiene. Por eso los militicastros que tratan de liderizar el quilombo chavista, no lo logran conducir a ningún lado. Para que Venezuela sea un país tiene que tener ciudadanos, por eso los policastros tampoco conducen al quilombo de la oposición y éste impone sus ideas porque no hay liderazgo. Venezuela es un quilombo y Bolívar nunca tuvo razón. Líder no es quien más grita, sino quien convence y vence. Puede un pueblo dejarse engañar, y no estar convencido, pero además el líder requiere vencer, y para eso hay que tener una estatura moral que no es común en Venezuela.

Por eso el pesimismo de algunos generales (Guzmán y Bolívar), por eso mi pesimismo, no hay líderes, sólo quilombo. En una situación como esta cualquiera toma el poder, pero como dice Maquiavelo, tiene que tener fortuna y virtù, fortuna tuvo Chávez, pero la virtù en Venezuela fue una condición exclusiva de Páez, Guzmán, Gómez y Betancourt. No conozco todavía otro que la posea, quien la posee convence y vence, sigo a la espera.

lunes, 15 de mayo de 2017

La Fatal Arrogancia



Hayek llamó así a su último libro, y la fatal arrogancia no es otra cosa que el socialismo. Pero socialismo en la taxonomía austriaca no significa la izquierda. Significa el intento por controlar al individuo y evitar que afloren con la libertad todos los beneficios que desde que el hombre camina sobre la tierra, se materializan en lo que llamamos Capitalismo. Por lo que socialista es Hitler, Mussolini, Perón, Fujimori, Roosevelt, Lenin, Fidel, Stalin, Chávez, Maduro y un largo etcétera que abarca a Obama y a Trump. En ese largo etcétera incluyo a casi todos los partidos venezolanos, debido a que en Venezuela no hay partidos que defiendan el libre mercado.
Ahora, cuando comenzó el proceso que Chávez llamaba “revolución” me reía porque él lideraba ese proceso, aprovechando su carisma y la mayoría de las personas que lo seguían creían en la sinceridad de su discurso, aunque cada uno imaginaba cosas que no eran ciertas, porque tenía la misma agenda que hoy sigue el señor Maduro, es decir mantenerse en el poder. Unos personajes tan conservadores no pueden ser revolucionarios ¿no les parece? Esa es una de las contradicciones, cómo se declara de izquierda alguien que en realidad es conservador, absolutista, totalitario y por tanto contrario a la libertad.
Ciertamente lo que Chávez y sus acólitos, incluyendo entre ellos la oposición, llamaba la cuarta república, para decir el pasado seguía vivo y de hecho el gobierno de Chávez antes de ser algo nuevo, era lo peor de todo lo que venia ocurriendo. Chávez era una fotocopia del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez (CAP) y como buena fotocopia no era como el original, tenía defectos importantes, pésimos ministros y el mismo al ser una copia de otro, no era ni podía ser original. No estoy diciendo que CAP haya sido bueno, pero al menos era él. Maduro es una fotocopia de esa fotocopia, por tanto la nitidez y el liderazgo no estaban presentes.
Chávez y CAP confiaban demasiado en su popularidad, una popularidad que se generaba en la capacidad para regalar lo que no era de ellos, es decir las bondades del petróleo. Por eso, lo efímero de sus liderazgos. El primero lo descubrió cuando fue reelecto y pensó que con su liderazgo podría encarar unas reformas radicales en la economía. El segundo vivió un mundo al reves, primero experimentó el desprecio, porque en la recesión de los tres primeros años de su gobierno casi logró que lo defenestraran. Por eso la cautela que mostró desde el primer intento revocatorio y el golpe de 2002.
Su astucia le logró revertir ese odio y materializarlo en una presidencia larga, sin embargo, igual que la de Pérez se cimentaba en esa capacidad para repartir lo que no le pertenecía. Eso en un país en el que todos son adictos al regalo, seudo empresarios, seudo trabajadores, seudo intelectuales, todos disfrutaron de las mieles que repartian en el peor de los gobiernos de la república.
La incapacidad para entender la realidad en la que viven, fue lo que provocó que la revolución estallara en la Grecia de la antigüedad, los tiranos no escuchaban la realidad que los rodeaba, igual le pasó a Carlos I en Inglaterra y a Luis XVI en Francia. Chávez tenía en su carisma la capacidad para engañar, por ejemplo, convencer a todos que si reformaba la constitución todo se arreglaba, fue un ardid para lograr un sistema totalitario y de reelección perpetua, que al final no mejoraba nada. Además tenía suerte, porque los precios petroleros subieron y eso le facilitó la posibilidad de regalar. Es decir la mezcla perfecta de lo que Maquiavelo llamaba Virtû y Fortuna. Eso le permitió sortear la necesidad de reformas profundas con la falsedad de una revolución que no era.
Los herederos del Chávez, entre ellos Maduro creyeron que heredaban todo eso, pero los herederos de Chávz no tienen Virtû alguna y la Fortuna se la llevaron los precios del petróleo que no repuntan, y al parecer no repuntarán en el corto plazo. El ambiente está servido para iniciar una verdadera revolución. Por eso la represión lo que ocasiona es indignación y los llamados a diálogo y órden no son atendidos. Esto parece que se lo va a llevar un proceso, espontáneo, por lugares que ni el gobierno, ni la oposición, ni las fuerzas armadas esperan. Pero apenas está empezando.

martes, 28 de febrero de 2017

¿La dolarización es una solución?

Este artículo se lo dedico a mis alumnos, sobre todo a mis discípulos Oscar Torrealba y Ludwig Laborda. Uno fue tesista bajo mi tutoría y el otro está en proceso de hacerla. No soy fanático de la dolarización, preferiría un sistema como el anterior a la creación del banco central con una moneda fuerte y con bancos emisores. Lo digo sin miedo a que la mayor parte de mis colegas me execren. ¿cual es el problema? A estas alturas de mi vida lo único que me queda es la verdad, es mi único activo.

Estoy cansado de oír decir que si dolarizan se pierde la soberanía monetaria y el banco central abandona la posibilidad de hacer política monetaria. Eso es una soberana mentira. Se puede dolarizar y mantener el banco central y éste controlaría la reserva (el encaje) y con él podía hacer asistencia financiera. En el caso de Ecuador, hacen eso e incluso tienen certificados que emite el Banco Central para regular el medio circulante, ¿eso no es política monetaria? Entonces colegas, si no saben de eso no hablen.  Da pena, pena, que ustedes digan ser colegas y no lean y estudien cómo funciona ese banco. Eso se hace en Ecuador que está dolarizado, es una economía chiquita y además petrolera, es decir es una economía como la venezolana, por lo que Venezuela también podría dolarizarse.

La única cosa que el banco central ecuatoriano no puede hacer, es inundar el mercado con moneda sin respaldo, generando inflación como lo hicieron Pérez I Herrera, Lusinchi, Pérez II, Velázquez, Caldera II, Chávez y mucho menos la hiperinflación que vivimos gracias a Maduro. ¿Es a eso a lo que llaman política monetaria? ¿por qué no lo llaman malabarismo monetario? Hay que llamar a las cosas por su nombre.

Prefiero, lo dije el sistema de antes del Banco Central Venezuela, cuando había bancos de emisión garantizada, esos billetes no tenían curso forzoso y a pesar de la emisión descontrolada de moneda metálica, la estabilidad monetaria era la norma, tenían baja inflación y mucho crecimiento económico. Era un sistema que envidiaríamos, fundamentalmente el gobierno no tenía mucho poder de emisión, más allá de las monedas de oro y plata, y tenía que vivir limitado por sus ingresos fiscales y mantener sus gastos a raya, porque no era dueño del flujo de dólares del petróleo.

El Banco Central en Venezuela no hacía falta, fue un capricho de López Contreras y Alberto Adriani. A un país sin deuda como lo había dejado Gómez no le hacía falta un banco central. Podíamos haber crecido como Australia sin  banco central hasta 1960, e incluso hasta hoy tanto Australia como nosotros, podíamos retar la necedad teórica de imponer un sistema indeseable y arcaico como el de un único banco emisor público.

La imposibilidad de mi propuesta está en la existencia de deuda. Pero ahí es donde la dolarización es una alternativa. Un sistema dolarizado evitaría las locuras del emperador. Esa es la diferencia entre Chávez y Correa. No es que Correa sea un Filósofo Rey al estilo de Platón, es la misma miseria pero no tiene posibilidades de afectar más allá por los límites de la dolarización. Entonces la dolarización no es tan mala. Es una excelente alternativa ante desquiciados como los que han gobernado en Venezuela desde Carlos Andrés Pérez I, o como los que gobernaron a El Ecuador antes de Jamil Mawad y después de él hasta Correa.

Como afirmamos arriba, El Ecuador es una economía pequeña, petrolera y le funciona de maravilla la dolarización, lo único es que los estafadores que la gobiernan dolarizaron a 25 mil sucres por dólar cuando el tipo de cambio de mercado antes de la dolarización fue 5 mil. ¿Ladrones? Claro, ¿es que algún gobierno no lo es? Sin embargo, a pesar de la inflación que ocasionó esa maxidevaluación. La economía ecuatoriana funciona bien. Son pocos los ecuatorianos que cuando regresan a su país de paseo, no terminan quedándose. Ese infierno es un purgatorio de maravilla ante la alternativa de la soberanía monetaria venezolana. De nuevo estoy diciendo la verdad, mi único activo.
Otros colegas, o los mismos que critican la dolarización dicen. Es que en Venezuela no hay dólares ¿cómo pretende este loco de Lahoud dolarizar si no hay reservas? Bueno en los manicomios los locos llaman locos a los psiquiatras, es su consuelo. Pobres locos. Cuando se dolarizó en El Ecuador no había reservas y todavía funcionan con las billeteras de todos y cada uno de los ecuatorianos que compran, venden y piden créditos con los dólares de todos los demás y el Stock de divisas crece con cada exportación que se hace, con cada servicio que se vende al exterior y por supuesto, disminuye con cada importación y con cada pago que se hace al exterior y todavía, no ha colapsado. ¿Milagro? Bueno, decida, usted se anota en el mundo de los siquiatras, o me sigue llamando loco.
Sin embargo, no soy fanático de la dolarización, prefiero la moneda fuerte.

P.S.
Estaba de lo mas tranquilo escribiendo esto y salieron dos artículos en Prodavinci.com que me llenaron de molestia. Uno por apoyar medianamente la dolarización y otro por oponerse.
Dolarizar la economía es fácil. Convierte la base a la relación Base entre reservas y el crédito de la economía se transforma en dólares, es decir se podría convertir toda la economía venezolana a Bs. 500 por dólar. ¿Le parece mentira? Es así. En Ecuador convirtieron a 25000 sucres por dólar para ayudar al gobierno. Porque el causante de los problemas todavía tenía la ventaja de crear inflación para resolver su problema fiscal. Es por eso por lo que los califiqué de ladrones. No hay otro nombre.
La excusa  para hacer esa barbaridad está en que si no hay dólares, hay que hacerlo a un tipo de cambio muy elevado. Pero lo cierto es que Ecuador jamás solicitó dólares al FED, ni depende de las políticas monetarias del FED. Está dolarizado y tiene banco central, por lo que tiene política monetaria limitada, no tiene capacidad de imprimir billetes de dólar, sin embargo puede crearlos por la vía del crédito con la banca (para eso son los títulos) o recogerlos eso significa que si el BCE se vuelve loco como nuestro cómplice emisor, se mete en la locura y de nada valió la dolarización. Afortunadamente sus economistas no saben mucha monetaria, y el conocimiento de los nuestros se limita a la emisión. Hay quien lo sabe para el bien, y hay quien lo sabe para el mal.
Por eso, colegas estudien monetaria, un economista que no sabe monetaria es medio economista y en monetaria se les notan las costuras a toditos.