martes, 17 de octubre de 2017

La mano invisible



Los eruditos y los legos están profundamente equivocados cuando se refieren a este elemento. No es la mano peluda de Chávez, tampoco es el equilibrio económico como dicen los manuales y mucho menos es Dios como pretenden los creyentes en su sinrazón. La mano invisible es la teoría de las consecuencias no intentadas.
Este domingo hubo elecciones de gobernador en el País con Alzheimer, y doy gracias a Dios, no a la mano invisible que no me tocó votar, porque soy de Caracas municipio libertador. Realmente me cuesta mucho votar en estos días. Antes era más sencillo, porque uno votaba por los adecos y se sentía menos comprometido, pero hoy uno entiende que son tan perjudiciales los Mudecos como los Chavecos, parecen todos unos Madurecos.
Hay quien pretende dar explicación a los resultados por la abstención y eso, amigos es un simplismo digno de un socialista, parecen un híbrido de Henry Ramos con Héctor Rodríguez, atroz esperpento digno de un cuento de RL Stevenson. El Dr. Ramos y Mr. Rodríguez. La elección de 2015 tenía un ingrediente que la del 2017 no tiene, los que votaron (la mayoría) creía que así se sacaba rapidito al gobierno de Miraflores, buen invento de Stevenson, pero no era tan fácil y menos si el Dr. Ramos se convierte en Mr. Rodriguez y le juega la partida inversa a todos los demás. Por eso, esa elección tuvo poca abstención.
La elección de 2017 tenía el desencanto de que la asamblea no sirve para gobernar y que esta se anula con una Asamblea Destituyente, que es ilegal, inconstituyente, pero nos la calamos, la visitamos y ya casi la queremos. Además, el CNE hizo cambios de centros de votación para desestimular la participación, porque ellos saben que la trampa sirve pero no tanto. Por eso la abstención de 2017 es una buena explicación pero le faltan especias y otros ingredientes.  
Entonces si usted mezcla abstención con trampita el gobierno sale bien de la elección y si mezcla participación con trampita los Mudecos salen mejor parados. Lo peor es que ni el gobierno sabe cuánto, ni la Mud sabe por qué. Es, amigos, la mano invisible, es decir usted planifica y se da la suma de los factores que nunca controla. Es la mano invisible, les guste o les disguste a los Mudecos y a los Chavecos que son gatos del mismo saco, esa es la variable que nunca manejarán, socialistas irredentos.

jueves, 28 de septiembre de 2017

¿Es posible el socialismo?



Sin el interés de enmendarle la plana a Mises, porque de hecho envidio a todos los que participaron del seminario de Viena, como los que pertenecían al seminario de la Universidad de Nueva York, tengo que mostrar un pequeño comentario con respecto al artículo de 1920 denominado Die Wirtschaftsrechnung im sozialistischen Gemeinwesen que fue traducido al castellano como El cálculo Económico en el Sistema Socialista. Tengo que afirmar algo que me duele, el socialismo fracasa por la imposibilidad del cálculo económico, pero mientras, se instala y dura, por la existencia de los mercados negros que son el único vínculo de la economía socialista con el mercado y sus operadores, que al final son los mismos que gobiernan y se enriquecen a costas de los que sobreviven en el sistema; dentro de estas personas hay quienes ingenuamente apoyan a los líderes del mundo socialista porque creen de manera ciega que eso les va a beneficiar. En otros casos su ceguera se ocasiona por el deseo de ver la desdicha de otros, en especial a aquellos a quienes creían beneficiarse en el sistema anterior y, por supuesto, las personas que, como yo, no pueden más que vivir un sistema que no nos gusta para nada, pero que sabemos que no funcionará y que esa será la razón de su propia destrucción.
Un sistema similar duró en la Alemania Nazi 13 años, en Cuba tiene mi edad y en Rusia duró 82 años. Por qué, bueno la primera razón está en el mismo artículo de Mises, debido a que expresa: “No queremos decir con esto que la comunidad socialista se encontraría totalmente desorientada. Tomaría decisiones a favor o en contra de la empresa propuesta y dictaría una orden. Pero, en el mejor de los casos, esa decisión se basaría tan sólo en vagas evaluaciones. No podría basarse en cálculos exactos de valor.” Y lo otro, es que la existencia de merados negros, que son los únicos que dan precios de mercado y su relación con los precios del exterior (que crean la inmensa ganancia monopolística de los amigos del sistema) es lo que en el fondo impide que se tomen decisiones que no se limiten a aquellas que le dan la máxima ganancia al especulador, Mises certeramente llama a esa imposibilidad de invertir: “Todo se reduciría a un salto al vacío.” Por eso en la Alemania Nazi existían empresas que obedecían órdenes, porque sabían que la alternativa era el campo de exterminio; los burócratas rusos también aceptaban con sumisión, porque el sistema te llevaba a campos de reeducación en Siberia. Hay quien ve diferencias entre esos sistemas, están equivocados, todos buscan sustituir al mercado, y eso es lo que propone mises cuando dice: “[s]i la perspectiva de ganancias se pierde, falla el resorte que mueve el mecanismo del mercado, porque es esa perspectiva la que lo mueve y lo hace funcionar. Es así como el mercado constituye el punto focal del orden capitalista de la sociedad; es la verdadera esencia del Capitalismo. Sólo es posible bajo el Capitalismo, y no puede ser imitado "artificialmente" bajo el Socialismo.”
Ciertamente el sistema ha durado en Venezuela por varias razones, en primer lugar el socialismo del siglo XX que se extiende desde 1900 hasta 1998 fue un sistema “mixto” que permitía en cierta medida el funcionamiento de mecanismos de mercado, muy limitados. El que inició en 1999 con el ascenso del Chavismo, no es menos socialista, pero además conoce las bondades que este sistema le ha dado a los líderes que dirigen ese proceso en Cuba, Corea, y algunos países de la órbita soviética que permanecen en dictadura. Inicialmente las bondades del precio petrolero hicieron consumar la mentira, el regalo a quienes estaban más alejados de la Renta del Petróleo vendió la falsa publicidad de que el socialismo era un mundo de facilidades y bienestar, por supuesto, ese sistema se basó en la imposición eleccionaria de un sistema hipócrita.
Luego de la caída de los precios del petróleo y la muerte de Hugo, el sistema pretende mantenerse, ahora con represión porque no hay dinero con el qué comprar conciencias y en esto hay que afirmar, contrario a lo que dicen los pensadores del Public Choice, los votantes son racionales, ellos votan creyendo que se les va a dar lo que quieren, pero sus deseos de los gobernados, no son los que satisfacen también a los dirigentes. En eso, el chavismo es el más mentiroso de los sistemas, todos mienten para obtener el poder, pero el chavismo vende el sumum de la mentira. Ahora, la pregunta, y por qué esto no termina de fracasar, pues depende, todavía hay gentes que ganan con el sistema, quienes especulan, quienes obtienen ganancias en este caos, y los que no actúan porque creen que el sistema persistirá. Todo depende de las esperanzas de quienes de otra manera creen no tener futuro.

jueves, 14 de septiembre de 2017

El liberalismo en Venezuela y otros lugares comunes en el análisis



Es triste ver como los lugares comunes abundan en lo escrito por nuestros historiadores y economistas. Hay que aclarar algunos puntos para que la discusión suba de nivel y se enserie. En lo que llaman la independencia, hay mucha gente que afirma que los libertadores eran liberales y que querían un modelo de progreso como el que se daba en Inglaterra o que estaba adoptando los Estados Unidos, ciertamente nuestros libertadores no estaban claros y vagaban en un limbo que iba desde la fisiocracia hasta el liberalismo, en esa suerte de limbo estuvo también una institución que se le endilga el epíteto de liberal, y esta fue la Sociedad de Amigos del País, sus citas los delatan porque usan pasajes de Quesnay (fisiócrata) así como de Say y de Smith (liberales). De hecho, sus modelos de organización política tendían al liberalismo en su conformación republicana, pero mantenían las estructuras impositivas de la monarquía española, que eran abiertamente mercantilistas y nada liberales.
El modelo liberal que se intentó en el siglo XIX  se desbarató fundamentalmente por la ausencia de individuos con capacidad e iniciativa empresarial (que es casi una constante histórica en Venezuela), y por los deseos y las ambiciones políticas de algunos líderes, como es el caso de los Monagas, quienes estuvieron complicando el panorama con sus acciones hasta la parte alta del siglo XIX. Hay que reconocer en Guzmán Blanco un poco de liberalismo, pero en ese momento el liberalismo ya está en decadencia y comenzó a adoptar el positivismo, un movimiento que está bastante lejos de ser liberal.
Esa misma ideología, la positivista, se acomodará desde finales del siglo XIX hasta principios del XX y la oposición a Gómez acusó al positivismo de ser manchesteriano y liberal, pero nada más alejado de la realidad. Gómez no era liberal y tampoco lo eran sus asesores, lo que ocurre es que el positivismo adoptó una suerte de criterio en pro de las trasnacionales que puede considerarse propenso al liberalismo. Pero al igual que el período de Guzmán Blanco y con mucha más insistencia, se instituyó la ayuda a “los amigos” con la entrega de concesiones para que estos amigos se las vendieran luego a las trasnacionales. Este elemento contribuyó al entendimiento por parte de las élites de  que el gobierno está ahí para apoyar a los “amigos” y que a estos “amigos” se les daba el tratamiento de “empresarios”, contribuyendo con ello, al daño institucional que nuestra política le hace a la maltrecha figura empresarial, que dijimos, en Venezuela es escasa.
Por eso, cada vez que entraba un nuevo grupo al poder, accedía con sus oligarquías y el asenso al poder era sinónimo de mejora para un grupo selecto de personas. También hubo quienes lograron mantenerse independientemente de los cambios políticos, porque supieron jugar en los diversos juegos de nuestra política, uno de los casos más emblemáticos es el de Pérez Dupuy, quien logró sobrevivir a pesar de los gobiernos, porque nunca se vinculó a ellos, demostrando que sí es posible sobrevivir sin gobierno.
Así el gobierno de Gómez fue intervencionista y además corrupto, de hecho Gómez fue el dueño de Telares Maracay, Lactuario Maracay y otras empresas, que le fueron expropiadas a sus herederos por López Contreras. Ese cambio nos llevó a un sistema más intervencionista y otro peor, que fue el de Isaías Medina, quien fue desastrosamente intervencionista y que terminó en un golpe de estado. Los adecos del Trienio también trajeron consigo su oligarquía de amigos y aunque la intervención fue menor, nunca dejo de serlo.
Pérez Jiménez tumbó a Rómulo Gallego y mantuvo el esquema pero sacó a los civiles del juego, sin embargo, no añadió nada nuevo, sus amigos y sus intereses se instalaron y todavía hay quien cree que eso tuvo algo de bueno e incluso hablan de liberalismo. Conservatismo no es liberalismo.
De hecho los gobiernos desde el siglo XIX implican diversas formas de entender el socialismo, Castro y Gómez con el positivismo, López y Medina con una suerte de Nazi fascismo que nunca se atrevió a mostrarse a plenitud, quizá por la cercanía y dependencia de Estados Unidos e Inglaterra, la Socialdemocracia con el Institucionalismo americano, Pérez Jiménez con ese nacionalismo semifascista. Por supuesto cuando volvimos a la democracia civil, mantuvimos el esquema socialista y el desastre de Chávez y Maduro también lo es, pero peor, pues definitivamente hemos venido empeorando ya que, cada vez, el gobierno lo ejercen los menos capaces.
Sin embargo, hay que aclarar algo, el experimento de Carlos Andrés Pérez (CAP) en 1989-1990 no es liberalismo ni nada que se le parezca. CAP era un socialista consumado y Miguel Rodríguez es lo que se puede denominar socialista keynesiano. El neokeynesianismo se adaptó a las reformas de 1980 porque entendió que sus políticas eran tan desastrosas como las comunistas y mutaron añadiendo ciertas dosis de libertad, no liberalismo. El FMI es producto de eso, por lo cual, quienes se hacen ilusiones con el Fondo, sueñan; y de ilusiones también se muere y vaya que se muere. Fíjense que acotamos el experimento a 1989-1990.
CAP y Miguel Rodriguez van al FMI porque no había reservas y creían que una forma fácil de solucionarlo era ir al fondo y solicitar un préstamo contingente, CAP se amparó en su popularidad y creyó que eso le permitiría capear el temporal. Pero los venezolanos no tienen más ideología que “yo quiero un gobierno que me regale cosas y que me permita vivir cómodo y feliz sin mucho esfuerzo”. Eso de pedirle al pueblo que pague por algo (luz, agua, teléfono, educación) es inconcebible en el esquema venezolano. Por eso, la popularidad cayó tan profundamente y todos querían cualquier otra cosa, incluso Caldera o Chávez.
Lo otro es que durante ese año se portaron bien, cumplieron con algunas metas y consiguieron que el FMI le entregara recursos para solucionar el problema inicial, incluso para renegociar la deuda. Pero 1989 fue el año de la guerra contra Irak y eso disparó los precios del petróleo y voila, quien quiere fondo si hay petróleo. Pagaron lo que le debían al fondo y suspendieron las reformas, es decir, nuestros amigos aplicaron keynesianismo tradicional y los del FMI contentos, porque ellos también son keynesianos. Van unos datos:            
-          Los precios nunca mostraron más que una tendencia alcista, crecían 30% anual, si a usted le parece bueno, es porque ya se acostumbró al 30% mensual
-          Privatizaron sólo un pedazo de CANTV, Aeropostal, VIASA y el BOD. El resto de empresas se quedó esperando a ver qué pasaba
-          Aumentaron la nómina pública en el mismo año 1989 en 5.1% y en 1990 8.3%, es más en 1990 llegaron al millón de empleados públicos, es decir un 16% del total de los empleados trabajaba para el gobierno, ese es un número mayor al que tiene Estados Unidos, por si les interesa el dato USA le da trabajo al 14% de sus empleados en el gobierno.
-          Lo único liberal fue la reducción de aranceles y la simplificación aduanera, que se mantuvo hasta 1993, cuando tomó el gobierno Ramón J. Velásquez interinamente, desbarató la reforma arancelaria.
-          A partir de 1990 el gobierno hizo lo mismo que Chávez pero al revés todos creían que era liberalismo y escondía al socialismo, en el caso de Chávez todos creían que era democrático y en el fondo estaba ese fascismo comunistoide que montaron los Castro en Cuba.
Si a usted le parece liberalismo, bueno debería competir con los intelectuales de este país en el concurso ¿Quién es más socialista? El premio puede ser un ministerio, una oficina gubernamental o una beca trabajando medio tiempo en cualquier embajada en el exterior, pero cobrando el sueldo completo.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Las reservas, su nivel y otras sicosis


Las reservas son un inventario que en Venezuela, debido a que hay un Banco Central se encuentra en custodia del mismo. Generalmente el sentido es que sirve de respaldo a la emisión de moneda nacional, esto es debido a que normalmente cuando PDVSA o cualquier otro exportador vende sus dólares al Banco Central éste le paga con Bolívares emitidos por el mismo, por eso parece que el Banco Central es dueño de las Reservas y por tanto, el gobierno cree que al ser dueño del Banco Central es dueño también de las Reservas. Nada más falso. Los billetes son una especie de titularización (Securitization) que hace que quien sea poseedor de los billetes del Banco Central sea dueño de una porción de las reservas, por lo que los verdaderos dueños de las reservas son los nacionales y el Banco Central es sólo un custodio.
En Venezuela, le digo a mis alumnos, sufrimos con las reservas, dos problemas siquiátricos la reservofilia y la reservofobia. La primera, reservofilia es el amor exagerado a las reservas una suerte de fetichismo descontrolado, que conduce a la creencia de que su nivel representa lo acertada de las políticas económicas, cuando realmente las épocas en las que sus niveles han sido altos, han coincidido con los peores gobiernos de la historia y con las peores políticas. Así crecieron mucho y llegaron a niveles record en el gobierno de Pérez Jiménez, luego en Carlos Andrés Pérez I y Luis Herrera Campins y luego en el gobierno de Chávez, joyas de nuestro folklore político.  Pero para nada, buenos gobiernos.
La segunda enfermedad es la Reservofobia, una suerte de paranoia que se manifiesta en el tempr descontrolado por la pérdida de las reservas, que justifica los controles de cambio que en Venezuela son cinco. Por cierto, siempre que lo montan usan como excusa que se iban a perder las reservas y todos asienten por la misma patología y cuando lo van a quitar, los psiquiatras, tengan título o no, abogan por la sicosis y todos llenos de pánico exclaman “es verdad, no podemos quitar el control de cambios”. A todos hay que mandarlos al siquiatra.
Bueno como toda enfermedad lo que pide es médico, y que dejen la economía libre y sin tropiezos que funciona. Los locos al manicomio y las personas al mercado que es donde nos realizamos y somos felices. Pero un mercado libre y sin ataduras.
Ahora volvamos al nivel, en Venezuela el oro forma parte de las reservas, esto es viejo, porque uno de los últimos países en abandonar el patrón oro en el mundo fue Venezuela. Estas reservas se valoraban a $35 por onza troy hasta 1971, desde ahí en $40 y en diciembre de 1992 a $300, pero desde octubre de 2003 el banco central en contradicción a los principios de contabilidad, registra las reservas a precio de mercado. Por eso, las reservas marcan un nivel que sólo es posible si el BCV vendiera las reservas de oro en el mercado. Hay colegas que al inicio dijeron que el BCV estaba comprando oro, pero no, era el mismo nivel pero su precio de registro era cada vez mayor no olvidemos que desde 2003 hasta 2012 el precio del oro alcanzó niveles record.
El último balance publicado por el BCV de junio de 2017 registra el oro a $ 1232.51 la onza. Y el precio de mercado actual ronda los $1200 la onza. Es decir contradice los principios de contabilidad generalmente aceptados. Bueno no es extraño en un país donde la reservofilia y la reservofobia campean, que los locos saquen su sicosis a campear es la normalidad, pero hay una máxima. Los cuerdos deberían enviarlos al manicomio, pero en este país todos están desquisiados.

lunes, 28 de agosto de 2017

Inflación, Corralitos y otros misterios

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Hace tiempo hablamos de la inflación, por definición la inflación es cualquier incremento de la masa monetaria por encima de las necesidades de la economía. Si estamos en patrón oro y entra oro que no existía previamente, debe haber inflación. Si estamos en un sistema de patrón dólar, y entran dólares que no había en la economía eso debe provocar inflación y si estamos en un sistema de moneda fiduciaria (como el actual en el mundo) y se emiten billetes o se cargan las tarjetas de débito de las personas, sin que haya correspondencia en producción eso debería ser, y es inflacionario.
Puede ocurrir y de hecho ocurre, que los bancos centrales inflan el dinero y eso no genera incremento de precios, pero igualmente eso es inflación. Lo que ocurre es que estamos mal informados cuando pretendemos llamar inflación a la subida de los precios; la subida de los precios puede ser la consecuencia de la inflación, todo depende de la relación entre la oferta y la demanda de dinero. Si el banco central eleva la cantidad de dinero (eleva la oferta) y la demanda de dinero no crece (es decir nadie quiere los billetes que el banco central emite) entonces los precios suben incluso más que lo que sube la cantidad de dinero. Si por el contrario el banco central sube la cantidad de dinero y la gente demanda dinero (como ocurre con el dólar o el euro) entonces el índice de precios no sube.  Esa es la razón por la que cuando los bancos centrales de los países desarrollados hacen política monetaria expansiva generan ese fenómeno que llaman ciclo económico.
Les voy a colocar un gráfico para que observen lo ocurrido con la base monetaria, que está en color azul desde 1988, esta variable es la que efectivamente controla el banco central. Los bancos centrales no pueden controlar la liquidez porque esa variable depende de lo que hagamos las personas solicitando o dejando de solicitar créditos. La coloco para que vean que durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez II se emitió en 1990 y 1991 casi 100% más de base, es decir se duplicó, Luego en los primeros años de Chávez se restringió la creación de Base y eso ocasionó en primer lugar una disminución del Índice de Precios (IPC) y casi sacaran a Chávez en 2002 y 2003, desde ahí el descontrol monetario por parte del BCV llegó a extremos como el del 2015 con 111% y en 2016 con 236% más de base en un solo año.  Fíjense que la base crece más que la liquidez, lo que les muestra que ni las personas solicitan crédito en la misma proporción en la que el gobierno emite más base (Billetes y depósitos bancarios), vamos a complacer a mi discípulo @DineroFiat, él tiene razón  hoy no son tanto los billetes es el dinero electrónico (depósito bancario).

Los datos de IPC no están completos, porque estoy utilizando la data oficial y no la que aparece por ahí de contrabando, no nos hace falta debe ser muy parecida al crecimiento de la base monetaria. Por eso insisto que la inflación es el crecimiento de los medios de pago, y no su causa que es el incremento de los precios. Insisto en que coloco los datos desde 1989 para que vean que no hay mucha diferencia entre las insensateces de Pérez, Caldera, Chávez y Maduro. ¿Revolución?, en alemán le dicen Die Gleise Scheiße.
Hay varios mecanismos perversos detrás de esto. El primero es que como ven, el IPC da menos que el incremento de la base, aunque se parece no es igual, por lo que el verdadero deterioro que sufre es que el que experimenta la base monetaria y si a usted le incrementan el sueldo usando el IPC nunca va a reponer su poder de compra. El otro problema es que normalmente los impuestos se cobran con la unidad tributaria y esta crece menos que la inflación y menos que los incrementos de sus ingresos, por lo que cada vez usted tiene que pagar una cantidad mayor de sus ingresos como impuestos, esa es la forma en la que el gobierno lo esquilma y usted tranquilo, incluso aplaude, porque cree que eso lo beneficia.
El otro problema es que hay unos señores que deberían dedicarse a sus profesiones, y no meterse a economistas, porque están usando un libro desactualizado para describir la hiperinflación. Ustedes quieren saber qué es hiperinflación vengan y ganen $20 dólares mensuales y traten de vivir con precios que crecen a un nivel que va del 230 % al 700% anual. Ahí botan el libro y los títulos y aprenden en vivo la sensación de que cada semana cambia la estructuras de precio. Si eso no es hiperinflación, entonces explíquenmelo mejor, porque no entiendo.
Otro problema que se está presentando es las restricciones de efectivo, el gobierno cada vez pone más difícil el acceso al efectivo, porque no tiene suficiente dotación de billetes, hay quien llama a eso corralito, en Venezuela no hace falta hacer un corralito. Esa es la práctica común de Argentina, porque cuando ellos montan un control de cambios, no detienen la compra venta en casas de cambio, las formales y las informales, por lo que el argentino que ha vivido estos fenómenos con mas frecuencia que nosotros, sabe que la manera de cubrirse es comprando dólares y vendiéndolos cuando necesita pagar en pesos. Por eso el gobierno le restringe al argentino el acceso a su moneda para que no pueda cubrirse. Nosotros en Venezuela montamos controles de cambio tan restrictivos como éste ante el cual un corralito no es necesario, realmente lo que ocurre es que el gobierno no tiene la posibilidad de dotar de efectivo al sistema y eso es lo único que está ocurriendo, pero como comentamos antes, la base no es sólo efectivo, es también los depósitos del Sistema Financiero en el BCV y el gobierno tiene toda una banca relacionada en la que infla artificialmente con dinero que no existe las tarjetas de débito de todos los que cobran misiones, sueldos y otras prebendas, pero no hay efectivo para que usted pueda convertir lo electrónico en billetico. Ese es el problema de la actualidad financiera.

jueves, 24 de agosto de 2017

Los grandes mitos venezolanos


El primero es creer que estamos en este problema porque hay corrupción. Nada más falso, los países desarrollados tienen niveles de corrupción parecidos y en algunos casos mayores que los nuestros. Esto que voy a decir, puede ser malinterpretado, pero mi objetivo no es ese. La corrupción es tambien, un mecanismo de redistribución de la riqueza, no el ideal, pero funciona, debido a que el corrupto gasta y generalmente lo hace de manera tan intensa que provoca un proceso de redistribución indudable. Realmente, el problema de la corrupción no es que empobrece a los nacionales, sino que los desmoraliza. Un corrupto es un problema social, porque es el peor ejemplo para la sociedad y lo peor es que si la corrupción es impune, todos quieren, aunque no lo reconozcan alcanzar un cargo público para corromperse y eso, es lo que ocurre en Venezuela.
El segundo gran mito es que el gobierno como gran propietario, puede garantizar una mejor distribución de la riqueza. La época en la que la riqueza creció más y se permeó a todos los individuos de la sociedad, provocando crecimiento, fue cuando el petróleo era manejado por las trasnacionales, y desde 1976 con la nacionalización del petróleo la formación y distribución de la riqueza se hizo cada vez de una manera peor, hasta que llegamos a este maremagnum de fracaso y pobreza generalizada.
Otra gran mentira es que hace falta una fuerza armada. La fuerza armada fue una creación de Juan Vicente Gómez, después de la guerra de independencia, que fue una guerra civil y después de la guerra federal que fue otra guerra civil. Desde Gómez, ese ejército se ha adosado otro mito, el ser heredero del ejercito libertador, cuando quienes nos liberaron fueron los esclavos y los británicos que derramaron su sangre por nosotros. Hoy el ejército ha procurado que los civiles mueran por sus causas y que ellos manden, se corrompan y nos dominen. El ejército en cualquiera de sus formas no sirve, ni es necesario para nada.
Otro gran mito es que hace falta muchos impuestos, porque es necesario que el gobierno tenga recursos para distribuirlos. Cuando el gobierno era pequeño y no tenía tantos impuestos, el país estaba mejor, la riqueza era la norma y los recursos alcanzaban, incluso generaban superávit. Venezuela era el centro de atracción de emigrantes que huían de sus países arruinados de Europa por la guerra, y contrinuyeron con su esfuerzo a nuestro crecimiento. hoy nosotros somos los arruinados y vamos a Europa a vivir de las ventajas de su economía del bienestar, provocando junto con ellos el profundo malestar de esas economías.
Hay un mito perverso, y consiste en creer que en algún momento Simón Bolívar nos dio la independencia política y nosotros, estamos obligados a ser independientes económicamente. No somos independientes políticamente, mientras dependamos de un loco que de un golpe de estado, o que un consejo de generales incapaces apruebe lo que los civiles decidimos, no hay independencia política y la independencia económica es la escusa que los militares han conseguido para provocar una guerra, en la cual los civiles mueran por materializar el deseo oculto de gloria de un general que no sabe nada, sino eso, hacer que los civiles mueran por un fin militar. Un país desarrollado es un país interconectado comercialmente con un montón de aliados, que procuran el bienestar individual y por medio de él el bienestar de toda la sociedad.
Pero el peor de todos, es creer que la libertad económica es mala y provoca el enriquecimiento de “los más vivos”. Precisamente el problema de Venezuela es que en un ambiente en el que el gobierno procura créditos y establece controles, lo que se produce es el enriquecimiento de los menos capaces y el empobrecimiento de la mayoría.

jueves, 3 de agosto de 2017

El Quilombo constituyente



Eramos muchos y parió la abuela, dice el refrán. Unos días antes de la elección revisé mi situación en la página del CNE y descubrí que tenía derecho a votar dos veces, una por venezolano (registro territorial) y otra por empleado público (registro sectorial) porque al ser profesor de la central tengo esa clasificación.  Claro, no tengo carnet de la rabia y por eso no tengo derecho a votar unas veces más, debido a que soy profesional, empresario, y quien sabe qué otras clasificaciones. Pero es que además antes de la última locura, apoyé a Acción Democrática en las validaciones y aparezco como Adeco, algo que ni en AD aparece.  Pero mi orgullo por Rómulo, me llevaría a ser adeísta.

Si fuese miembro del PSUV aparecería en los otros registros electorales y podría votar 6 o quizá hasta 9 veces en el quilombito último. Por eso tienen una participación tan masiva. Si la oposición hubiese votado, tendrían que mostrar la paradoja que quizá con 9 millones de personas, se alcanzaron unos 12 millones de votos. Todos gritan hoy es imposible que haya votado tanta gente. Pues, pueden haber votado 3 millones de personas y con eso llegar a 6 millones de votos.

La trampa es esa, con un 10% del registro que nunca entegan para ser validado, acaban de ganar una asamblea que pretende tener más poder que otra que se validó con aproximadamente el 60% del registro.  Si la oposición es capaz, este es el hilo por donde se desmonta toda la pieza y se acaba definitivamente este gobierno y sus tropelías.

Pero hay un problema. Si la oposición cree que se puede volver al modelo fracasado de Acción Democrática y Copei, que pretende repartir una renta entre los amigos y simpatizantes. Preparense para el regreso de cualquier estúpido con boina de cualquier color que ofrecerá villas y castillas para terminar en este mismo pantano socializante. La única vía es la del trabajo, la producción y el sector privado, con reducción de impuestos, reducción de gastos y eficientización del gobierno y del sector privado. No existen terceras vías, ni cuartas, ni nada por el estilo.

Lo otro es la represión. Hay algunos necios que creen que el gobierno se las sabe todas. Que todo lo planifica, que todo lo tiene medido y que nunca fracasa.  Quien así piensa se merece el gobierno y debería buscar su carnet de la rabia. La represión, como casi todo es idea de los cubanos. Ellos que tienen tan poco cerebro como el gobierno, creen que los venezolanos son cubanos, y piensan que así funciona de maravilla en Cuba. Pero venezuela tiene casi doscientos años de república y cuarenta años con un sistema medianamente democrático, en una situación así, la represión causa en lugar del sometimiento una mayor sublevación. Por eso, quienes obedecen la recomendación están provocando el desprecio más grande y profundo que se haya dado en Venezuela por la Fuerza Armada.

La finalidad de la constituyente probablemente no sea elaborar una nueva constitución, y creo que al igual que la primera su oferta es falsa. No pueden resolver problemas económicos haciendo cambios jurídicos. El socialismo no funciona en ningún ámbito político, por lo que al igual que la constituyente de 1999, esta no servirá para nada, lo diferente es que aquella, la de Chávez era un buen engaño, hasta hoy la gente cree que esa constitución es buena, prueba definitiva de que ninguna constitución hace falta; la asambleíta de ahora tiene el pequeño problema que el 80% de la población no la quiere. Sin embargo, esta historia se está escribiendo y creo que el final será de película.