miércoles, 29 de julio de 2015

¿Cómo saber si usted está viviendo una Hiperinflación?

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Antes algo de historia. En 1923 se desató uno de los escenarios más impresionantes de hiperinflación que se relate en la historia de la economía: la famosa hiperinflación alemana (y austríaca). Los profesores de historia económica refieren a que eso fue ocasionado por las “injustas” condiciones de los acuerdos de Versalles, porque Alemania y Austria se vieron obligadas a pagar reparaciones de guerra. Yo crecí con esa versión que es la que también popularizó John Maynard Keynes, pero hace ya algunos años leyendo un interesante libro de von Mises que se llama Gobierno Omnipotente, descubrí que Alemania pagó reparaciones de guerra entre 1924 y 1931, por supuesto en 1931 las suspendió Hitler, mientras que el período inflacionario corrió entre 1920 y 1923 y que la hiperinflación se presentó a finales de 1923. Ahora bien, los pagos por reparaciones comenzaron en septiembre de 1924. Entonces ¿cómo una cosa que ocurrió 9 meses después puede ser la causa de una anterior?

Bueno ya saben que la causa no se le puede achacar a los tratados de Versalles. ¿Qué ocurrió ahí? En Alemania y en Austria había un grupo de economistas que eran los más populares de su tiempo y que se les llamaba los historicistas. Su líder era Gustav Schmoller y él siguiendo a sus maestros Karl Knies y Bruno Hildebrand, quienes fueron llamados también los Socialistas de Cátedra (o los socialistas de pupitre), recomendaban políticas económicas fuera del campo de la libertad económica. No eran marxistas, y el único que reconoció al inicio de su vida académica cierta afiliación al marxismo fue Werner Sombart, quien junto a Marx contribuyó a hacer del capitalismo la víctima de sus desprecios e injurias. Hacían una dura crítica a Adam Smith y a todo lo que se refiriera a la libertad económica. Eran partidarios de un Estado fuerte e interventor.

Estos personajes son los creadores de ideas tan “brillantes” como los seguros sociales, los sindicatos, las leyes del trabajo, los salarios mínimos, los mecanismos de control de precios y las políticas de estímulo a la producción nacional, llegando incluso a proponer las cooperativas y los carteles industriales. Para ellos cualquier cosa que sonara a libre mercado debería ser prohibida en Alemania, llegando a recomendar la expulsión del profesor que abogara por la libertad económica. Aunque ustedes no lo crean, esas ideas también influyeron en los economistas que acompañaron a López Contreras y a Medina Angarita en sus gobiernos “progresistas” a quienes hoy nuestros economistas veneran. Esas ideas “brillantísimas” prepararon el escenario para la hiperinflación alemana.

Sólo les faltaba un ingrediente. La llegada del socialismo, es decir el triunfo del partido socialista alemán después de la primera guerra mundial. Estos fueron los primeros Socialdemócratas y entre sus genialidades, decidieron no volver al patrón oro y usaron el Banco Central para financiar el hipertrofiado sistema estatal que heredaron y al cual también inflaron en lo que se llamó la República de Weimar. Sorpréndase, hoy hay políticos que admiran ese proceso. Hablando de Progreso y de Estado del Bienestar, que son términos historicistas.

Como en aquel entonces, no hacía falta más nada que ignorancia económica para llegar ahí. Ignorancia no de los ciudadanos o de los políticos, sino de los académicos y eso es lo que da pavor. Volvamos a Mises, quien si vivió este proceso y lo entendió como nadie. La definición de inflación de Mises es la que sigue: “la palabra inflación se emplea para designar los cambios de origen dinerario que dan lugar a una baja del poder adquisitivo de la moneda, mientras que el término deflación se utiliza para significar cambios igualmente monetarios que incrementan su poder adquisitivo”. Esa es la razón por la que en esta página y en mis clases no mido la inflación con el índice de precios, de hecho un economista de verdad debe saber que esos índices no indican nada más allá de un pobre promedio, que no sirve para nada. Eso sí, los políticos y otros tipos que no saben nada de economía, los consideran útiles aunque no saben siquiera qué miden. La inflación se mide por el crecimiento de la base monetaria, sobre todo en los sistemas en los que hay monopolio de emisión, como ocurre en Venezuela.

Aquí viene otro temor, mío por supuesto. Todo aquel que no sabe economía afirma: la liquidez es la que provoca la inflación y aseguran que en Venezuela la liquidez ha crecido demasiado. Pues de nuevo no están viendo la realidad, lo que crece en Venezuela es la Base Monetaria. La Liquidez puede ser medida de muchas formas y una es sumar la Base Monetaria y el crédito bancario. Ahora bien, el crédito se mantiene en las mismas proporciones siempre, incluso ha bajado, porque en marzo de 1997 si dividen la liquidez por la base les daría 3,5 veces y si hacen lo mismo para marzo de 2015 les da 3 veces. Es decir el crédito ha disminuido (proporcionalmente). En USA la misma división daría un nivel cercano a 6 veces y ellos no tienen inflación. Entonces la liquidez y su componente principal el crédito no es la que causa la inflación. Si calculan cuanto ha crecido la base entre marzo de 1997 y marzo 2015 (los datos del BCV son hasta marzo), lo hizo 543 veces, es decir el equivalente de 41.89% interanual. Ahí lo tienen, lo que genera el crecimiento de los precios es el incremento de 41.89% interanual de la inflación (es decir la inflación de la base monetaria). Mi temor es porque si alguien quiere ser ministro de finanzas o presidente del banco central debería saber estas cosas y no las saben. Ellos son los que confunden a los periodistas y al público con sus cifras equivocadas y sus teorías peores.

Hay además otros que quieren que el Banco Central publique el índice de inflación y se devanan los sesos, perdón aplanan sus dedos, buscando en internet (vía Smartphone) la definición más precisa de hiperinflación. Señores lo siento, si en una economía la Base Monetaria está creciendo a un promedio de 41.89% interanual, esa economía es hiperinflacionaria. Y la estamos midiendo desde 1997. Si vamos más atrás, probablemente sea un poco menor pero siempre es superior a 30%. Si usted tiene tres años al 30% tiene una pérdida del valor monetario del orden del 83,54% (casi el 100%), es decir al cabo de tres años el dinero no vale nada y hay que hacer una reforma monetaria. En Venezuela desde 1997 se hubiesen requerido 35 reformas monetarias y habrían sido inútiles, porque no hubiesen acabado con la verdadera causa del problema, que son un gobierno incapaz y un banco central alcahuete.

La Hiperinflación es una pérdida masiva del poder de compra del dinero. Eso es lo que viene ocurriendo en Venezuela desde 1983 y que se ha acentuado en los últimos meses, pues el Banco Central eleva la emisión de dinero primario (base monetaria) y la gente se deshace de los billetes de manera apresurada, es decir, la oferta se eleva y la velocidad de circulación del dinero se incrementa, pero la velocidad es el inverso de la demanda monetaria entonces la demanda disminuye. Bingo, dos cosas que no esperaban, que la oferta y la demanda no son iguales (nunca lo son) pero la hiperinflación es un fenómeno que hace que ese desequilibrio, que es natural se extreme, porque la oferta se eleva de manera impresionante y la demanda cae de manera precipitada. El desequilibrio es tan grande que genera ese fenómeno que llamamos hiperinflación.

lunes, 20 de julio de 2015

Todo lo que va a ocurrir tiene su hora!



Uno de los errores más grandes de Hugo Chávez fue montar el control de cambios. Nunca fue necesario,  porque era falso que en el momento en el que se implantó había fuga de divisas, de hecho hubo unas compras, que si se revisa eran compras que el mismo gobierno estaba haciendo para poder comprar combustibles y otros insumos para provocar el fin de la huelga petrolera que se armó también por error en diciembre de 2003.
Si recuerdan, Chávez dijo que él iba a quitar el control cuando las reservas llegaran a Diez y ocho mil millones. Siempre he tenido la impresión que le preguntó a alguien cual es el nivel más alto que hemos tenido en reservas y a la respuesta de 18.000 millones fijó ese nivel como algo que no se iba a alcanzar y digo esto para que entiendan que  estos señores que dicen gobernar, nunca han podido planificar ni un día de su vida, menos planificar una verdadera estrategia. Pero los fanáticos de las teorías conspirativas, son en el fondo socialistas y creen que todas esas cosas son posibles.
De hecho, las reservas alcanzaron un nivel impresionante de 37.740 millones (al cierre de 2006) y no quitaron el control de cambios. Hoy anda por ahí el Sr.  Istúriz diciendo que si quitan el control de cambios los tumban. Es que este señor no se habrá dado cuenta que su afirmación es una declaración de lo mal que están haciendo sus políticas y que cree, que lo único que evita su derrota definitiva es ese bendito control.
Hoy se dice mucha tontería al respecto. Los de la oposición dicen que no se puede quitar el control de cambios de golpe e insisten en hacer una política gradual, bueno señores, esto que estamos viviendo es el gradualismo. Si a usted lo operan  le colocan una venda, cuando llega la enfermera a quitársela no se la quita poco a poco, con cuidadito, la quita de un golpe y listo. Así hay que quitar el control de cambios. De otra manera a uno le duele una enormidad.
Sigo insistiendo, gradualmente hemos llegado a un tipo de cambio de Bs. 630/$. Por cierto, para quienes no saben calcular y para los que quieran aprender, eso significa que si hace un año el precio del dólar era Bs 80,41/$ el precio del dólar se elevó en 683,48% (se divide 630 entre 80,4, se le resta uno y se multiplica por cien) y es equivalente a una devaluación del 87,24% (se divide 80.41 entre 630, se le resta uno y se multiplica por cien) es decir el bolívar perdió un 87.24% de su valor, eso es la devaluación.
Ahora ¿eso es culpa de Dólar Today? No eso es culpa de todos aquellos que afirman que el control de cambios no se puede quitar y que si lo hacen tendrían que hacerlo gradualmente y acompañarlo con toda una suerte de políticas que eviten que se caiga. El dólar de 630 es insostenible sin control y para sostenerlo hay que hacer mucha política. Eso es lo que dicen los que dicen saber algo de esto.
Lo cierto es que esa es la misma consigna que se escuchó en 1989 cuando Pérez quitó el control de cambio de Herrera Campins y Lusinchi, y la misma que se hizo popular cuando Caldera quitó su control en 1996.
¿Qué hay que hacer? Bueno a nadie le gusta, hay que solicitar apoyo del Fondo Monetario y realizar un plan de ajustes macroeconómico. Por cierto, al FMI no le gustan los controles, pero menos le gustan los sistemas de cambios múltiples como el que tenemos en Venezuela, por lo que para aprobarnos un plan de ajustes, el compromiso fundamental va a ser quitar el control. Ahí lo tienen, la única manera en la que quitarían el control de cambios es firmando un acuerdo con el fondo.
De nuevo mi impresión es que la oposición no insistió en la pelea por demostrar que ellos ganaron la elección de 2013 (ojo yo no creo que ganaron) fue que ellos sabían que les iba a tocar firmar con el FMI y prefirieron pasar agachados. Por tanto vamos a padecer hasta que a Madurin le dé por darse cuenta que ese es el único camino. Mientras ni esperen que quiten el control de cambios. 
Cuando lo quiten, si el banco central no insiste en seguir haciendo política CANTINFLACIONARIA el dolar bajará de precio e incluso se estabilizará.
Pero como decía Chávez, copiándose al Eclesiastés: “Todo lo que va a ocurrir tiene su hora” y así como a él le llegó la suya, a este gobierno le va a tocar echar su firmita en un acuerdo con el FMI. La recesión en China y la caída del precio petrolero van a ser los detonantes. Esto no termina today, pero terminará.

viernes, 1 de mayo de 2015

¡A Revolcar-se RRRR! ¡Me-dia Vue-lta RRRR!


Una vez pasado el Día Nacional de la Hipocresía. Si, otro día libre en un país donde hay que trabajar tanto y la excusa por el día es que es el día del trabajador, o el día del trabajo y para celebrarlo, no se trabaja.
Bueno el anuncio es un aumento de sueldo del 20%, y las voces agoreras dicen ahora va a haber más inflación. Eso es un mito. El 20% sólo compensa de una manera nimia a quienes están sufriendo por las insensateces del gobierno. La inflación tiene un solo culpable, el gobierno que quiere financiar su gasto y le exige al banco central que emita dinero, sin que ese dinero tenga relación con los bienes y servicios que todos compramos. Eso presiona de una manera impresionante a los precios y como quienes reciben el dinero tienen una baja demanda de dinero y una elevada demanda de productos, entonces eso acelera las transacciones y por ello ocurre la inflación.
Entonces la inflación no tiene que ver con los costos, como mucha gente cree, de hecho, si las personas reciben más ingresos eso eleva los costos, y si el empresario quiere colocar el producto a un precio mayor y si las personas se niegan a comprarlo, entonces el empresario debe asumir la pérdida en ese momento y ojo, no se va a quedar con esa; va a reelaborar el plan de producción para reducir los costos. Por eso es empresario.
Tampoco la inflación tiene que ver con la denominación de los billetes. Hay mucha gente que ingenuamente cree que si el gobierno pone en circulación por medio del Banco Central un billete de 500 o de 1000 eso crea inflación. No, si el nuevo billete sustituye los billetes de más baja denominación, entonces el efecto es neutro. Pero eso si, si el nuevo billete se añade sin sustituir los billetes eso si es inflacionario.
Por lo pronto, el aumento de sueldos no debería ocasionar más inflación, pero no hay que hacerse ilusiones, como la insensatez no se detiene y el Banco Central sigue emitiendo bolívares, y el gobierno insiste en mantener el cambio controlado, eso llevará a una mayor inflación.
Ahora, el aumento no provoca tampoco una mejora sustancial de los trabajadores. Porque la inflación lo vuelve sal y agua, debido a que los precios ya subieron en promedio más de 20%.
La única manera de resolver esto, como dijimos, es hacer que el banco central deje de imprimir billetes por encima de las necesidades de dinero de la economía y eso requiere que el Gobierno y el Banco Central se enserien. ¿usted lo cree posible?  Si su respuesta como la mía es no. Entonces la inflación seguirá.
Ahora vamos a revolcar el tema. El 27 de abril el presidente anunció con bombos y platillos el dividendazo de las empresas del sector público. Todos se sorprendieron. ¿Cómo va a ser? Si esas empresas están quebradas. Eso, tiene también explicación con la inflación. El método de ajuste por inflación que se puso de moda en los 90 hace esos milagros. Es por ello, por lo que siempre dije que ese método no sirve para nada. Una empresa endeudada que no vende nada y que tiene poca caja produce ganancias contables que se llaman Ganancias Monetarias, pero son ganancias en el papel, que no tienen que ver nada con la realidad. Entonces esas ganancias no existen, son ficticias, como ficticia es la mejora que provoca en Socialismo en la sociedad. El gobierno puede hacer cheques grandotes para hacer propaganda, pero esa ganancia, como sus habilidades, virtudes y eficiencias. No Existe. Ya me cansé de dar vueltas.

sábado, 7 de febrero de 2015

La solución al control de cambios


El Mercado de cambios venezolano parece una locura. Pero qué más iban a esperar si no son muy cuerdos quienes han armado el entramado control que el día 5 de febrero de 2015 cumplió  doce años. Uno puede esgrimir modelos, gráficos y razones para justificar sus ignorancias, pero igual, pueden ir al mismo siquiatra para que les recomienden un sistema gradual de eliminación de la adicción, y como aquel pibe de oro, van a seguir consumiendo la misma porquería. Porque la droga de los controles hay que quitarla de un solo golpe.
Este es el quinto control de cambios de la economía venezolana, es, eso sí el que ha tenido una vida más larga, pero los otros cuatro, los han concluido de una buena vez, aunque todos, economistas y no economistas, digan que eso no se puede hacer, que hay que hacerlo poco a poco, que Venezuela es un país muy especial. Todo es mentira, porque cuando lo quitan de una vez, el mercado lo absorbe y no hay más devaluación y tampoco disminuyen las reservas. Puedo mostrar gráficos también, y si no me creen busquen la data y grafiquen. 
(Si observan el gráfico que sigue en Junio de 1994 cuando instalaron el Control de Cambios de Caldera las reservas venían bajando, luego subieron y después comenzaron a bajar, ese es el comportamiento esperado en un control y en abril de 1996 lo liberaron, y en ese momento las reservas comenzaron a subir de una manera impresionante, eso es lo que ocurrie siempre en todos los controles y lo que debería ocurrir si liberan el cambio)



El gradualismo es lo que estamos viviendo desde 2010, cuando el gobierno no se ha cansado de hacer malabarismos para evitar la devaluación que todos los días se da en el mercado negro. Una de las tonterías que se dicen es que la inflación que va a ocurrir va a ser increíble y es que no se han dado cuenta que la inflación ya ocurrió. Los precios han subido porque el banco central no hace más nada que imprimir moneda y la devaluación ocurre todos los días y a cada rato en el mercado negro. Lo único que no tiene el precio ajustado son los productos regulados, por los que todos hacen cola y los dólares del SICAD I y II. Si no creen, calculen los precios en bolívares y divídanlo por el precio del mismo producto en el exterior, van a ver que los tipos de cambio son superiores a 150 Bs.
Hay quien dice que no tienen que liberar el cambio, que hay que devaluar a Bs 30 o Bs 35 y que podemos seguir con la fiesta.
Lo que ocurre con el dólar es muy parecido a lo que ocurre con los productos controlados, usted consigue un dolarito a Bs. 6,30 o a 12,00 o a 50 y lo vende a 190. Naturalmente, esa oportunidad surge por la existencia del control de cambios, como cuando llevan los productos controlados a un supermercado, el gobierno que lo sabe, porque todos tienen que entregar las guías de transporte, ellos lo informan a sus "favoritos" y  basta que le avisen a un colectivito y eso desata una inmensa cola de personas que no son de la urbanización y se llevan los productos regulados, al final si usted no pertenece a la red de comunicación, no le queda otra que pagar el precio del mercado negro.
Los seudo economistas del gobierno, que no entienden el mercado dicen que eso es culpa del capitalismo y hablan de especuladores, acaparadores, etc. Los economistas seudo que están en la oposición que tampoco comprenden al mercado, dan soluciones iguales, pero eso sí como nadie, ni ellos las entienden, todos creen que saben algo que realmente no saben, ni entienden.
Si no liberan el cambio, y sólo devalúan un poquito, o bastante, porque hay algunos que aseguran que se debe devaluar a Bs. 100, eso genera inmediatamente un cambio en las expectativas, porque usted puede comprar los dólares a Bs. 100 y venderlos a Bs.180, por lo que el tremendo sacrificio de devaluar hasta Bs. 100 se perdió. La única manera de acabar con esa conformación de expectativas es liberando el cambio. No han publicado aún el balance del banco central a Diciembre, pero usando los datos de noviembre, la devaluación podría hacerse a 62 Bs./$. Si sueltan el cambio en Bs. 100, se caería a cualquier cosa entre 62 y 50 Bs./$
Entonces la única manera de estabilizar el cambio es haciendo una sola y única devaluación, y procurando que el banco central deje de hacer política monetaria. Porque eso es lo que crea bolívares para desestabilizar de nuevo el cambio. Quien diga lo contrario, puede mostrarnos todos los títulos que quiera, y eso no justifica su desconocimiento del mercado, y si desprecia la libertad de mercado, peor, porque denota que no sabe que en Venezuela lo único que no se ha probado es la libertad y el capitalismo.  Desde el General Juan Vicente Gómez, los gobiernos han hecho demostraciones constantes y continuas de que en Venezuela no existen políticos ni militares que no sean socialistas y cada político nuevo que llega puede acusar a sus antecesores de derechistas o a sus opositores de derechistas y ellos saben que es mentira. Pero la ignorancia es profunda, amplia y extendida.
Esta al igual que la recomendación anterior no la van a hacer, la fatal arrogancia no permitirá que la razón se instaure en el mercado. Pero yo no debo callarme.

domingo, 1 de febrero de 2015

Mis propuestas en relación al aumento de gasolina

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Acabo de ver la propaganda que hizo el gobierno para provocar la conciencia en torno al aumento del precio de la gasolina. La verdad es que son bien descarados, después que desperdiciaron el mayor crecimiento de precios petroleros de la historia e hicieron toda suerte de malabarismos monetarios para exprimirnos hasta el cansancio. Ahora quieren convencernos para que nos dejemos meter la mano en el bolsillo y que seamos nosotros la fuente de los recursos para las próximas corruptelas.
En primer lugar sobre el contenido del comercial, tengo que decirles que sería buena idea que algunos de los ministros volviese a estudiar, o al menos estudiaran economía, porque los precios no guardan relación con los costos, si fuese así el barril de petróleo debería tener un precio mucho más bajo que $35 que fue lo que estimamos para 2015. ¿Se acuerdan? Bueno si el costo de producción de la gasolina es lo que cuesta comprarla en los mercados internacionales, eso no significa que nosotros debamos pagar el error de destruir las refinerías que eran de todos, no del gobierno.
Como el problema venezolano es fiscal, y lo fiscal priva tanto que se emite dinero (política monetaria) para subsanar el problema fiscal y además se devalúa (política cambiaria) para lo mismo, en lugar de hacerlo para solventar un problema de balanza de pagos. Tengo una propuesta más revolucionaria que elevar los impuestos que es lo único que se le ocurre a las mentes brillantes de todos los signos.
El gobierno nacionalizó un montón de empresas en 2008 cuando se creyeron que la bonanza no se acabaría. Eso representa una cantidad impresionante de gasto fiscal que no tiene ningún sentido y además como dan pérdidas no pagan impuestos. Ellos además, nos deben los fondos de pensiones desde 1999, cuando se aprobó la constitución que hoy está más moribunda que lo que estuvo la de 1961. Pueden tomar todas esas empresas y dividir su capital en tres tercios iguales.
1.     El primero lo venden a quienes quieran administrar esas empresas con criterio de eficiencia y para hacerlas productivas, y para que en lugar de costarnos a todos, sean pagadoras de impuestos
2.     Otro tercio lo utilizan para crear los fondos de pensiones que nos deben y que de otra manera, parece que nunca nos los van a pagar
3.     Otro tercio lo venden a un precio más bajo a todos los que tienen cédula venezolana. Para que al menos los venezolanos adquieran conciencia de propiedad y la responsabilidad de cuidarla. En el momento en el que los venezolanos tengan algo que perder votarán más conscientemente.
Inscriben todas esas acciones en bolsa y de esa manera se incentiva de verdad y de una manera definitiva el capitalismo en Venezuela y por tanto, se envía a la basura toda esa necedad que desde el siglo XX nos agobia, porque todos los gobiernos han sido socialistas y este, además, no sabe ni lo que fueron los demás, ni lo que es él.
Para que no exista la tentación que en su tiempo los gobiernos de los 70 y 80, la administración de esos fondos de pensiones tiene que ser privada, no por los bancos, porque esto no es ahorro de corto plazo, el negocio de los fondos de pensiones se asocia a las rentas de un capital que conocen las empresas de seguros, sobre todo las especializadas en seguro de vida.
Esto además libraría al gobierno de ese compromiso, al igual que del gasto público de empresas que hoy dan pérdida. En las actuales condiciones no se puede calcular bien cual sería el efecto, fundamentalmente porque las pérdidas de las empresas públicas impactan en bloque el gasto de capital, sin discriminar con claridad si ese gasto es una inversión o una pérdida, pero si lo hacen, requeriría menos oficinas de control, etc., etc. por lo pronto el gobierno requeriría menos impuestos, y no más; y el incentivo para vender el primer tercio sería que mientras recuperan las empresas no tendrían que cancelar impuestos, y cuando las recuperen pagarían sólo el 25% de impuestos. El impuesto a las corporaciones hoy alcanza un 34%, y el impuesto a la petrolera que también estaría en el paquete es de 60%. Bueno una reducción así de impuestos es lo que requiere el país para crecer. Ningún país en la tierra se ha desarrollado con elevados impuestos y el incremento del mercado de capitales, la creación de los fondos de pensiones facilitaría el ahorro y la producción.
¿Lo van a hacer? No. Este paquete es demasiado revolucionario para los conservadores que nos gobiernan y para los que se oponen también. Ellos no oirían los consejos de alguien que lo único que quiere es hacer a Venezuela próspera. Todos prefieren las mismas políticas que trajeron consigo a un Chávez en 1998.

miércoles, 21 de enero de 2015

La economía no soporta más improvisaciones

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Todos culpan a Maduro por la crisis que estamos viviendo y tienen en parte, razón. Sin embargo, buena parte de la culpa la comparte con Chávez porque los errores que llevaron a la situación actual no aparecieron recientemente. Eso es también, lo que piensan muchos en economía que la crisis se generó hace poco, por los errores del último gobernante. Eso no es un defecto venezolano, en otros países se asocia el echarle la culpa a quien lo toma la crisis, así sea por sorpresa, eso sí, si la crisis se soluciona en ese período, el gobernante que está por casualidad ahí tiene como crédito, quizá no merecido, que todos lo refieran como el salvador de esos problemas que aquejaban a la sociedad. Eso, es lo que le ocurrió a Franklin D. Roosevelt, quien cometió errores hasta el cansancio y sin embargo, le tocó ver cómo a pesar de ello el país que dirigía se recuperó, y ganó para sí y para las políticas que propuso un inmerecido lugar.
No se asusten, no voy a cometer el error de afirmar que a pesar de los errores de Maduro la economía se va a recuperar y todos vamos a pensar que el socialismo o ese fascismo mal entendido que tienen en la cabeza la mitad de los venezolanos va a ser adorado. Falta un tramo, y si ocurre, será al igual que en USA producto de un fenómeno externo, como lo fue la Segunda Guerra Mundial. Ojo, hay que estar claro, no es como algún payaso con premio nobel afirma, que si se da una guerra hay recuperación, en el caso muy especial de USA como la guerra se da fuera del territorio hay una posibilidad de recuperación importante.  Ojo, una guerra es devastadora, no origina por si misma más que destrucción.
Estamos en esta crisis por los errores que consecuentemente cometió Hugo Chávez desde que comenzó a gobernar. En 1998 ganó, pero su desconocimiento político del largo plazo y sobre todo económico, lo llevó a casi perder su puesto por todos los problemas políticos y sociales que se originaron entre 2001 y 2003. Sin embargo, los errores de la dirigencia empresarial y política fueron aportándole puntos a favor a Chávez, que supo capitalizarlos por su habilidad política de corto plazo.
Como ocurre en el Príncipe de Maquiavelo, Hugo tenía fortuna pero era escaso en virtù y como dice Maquiavelo, es bueno que el príncipe tenga fortuna pero lo fundamental es que tenga virtù. La fortuna lo acompañó hasta en su muerte, porque él mismo no se va a enterar nunca de la suerte que tuvo al morirse.
El hecho que los precios del petróleo se dispararan a lugares inusitados en la historia es una muestra palpable de esa fortuna que lo acompañó. Los recursos inmensos, pueden confundir y hacer creer que es posible armar un tinglado socialista, como en su tiempo también lo hizo Carlos Andrés Pérez en su primer gobierno, que es para la mayoría de los venezolanos un ejemplo de un buen gobierno. Los precios del petróleo son una droga que se distribuye entre los venezolanos por medio de los regalos del gobierno y atrae la popularidad inmediata del gobernante. Sin embargo, el petróleo no le pertenece al gobernante y todos saben distinguir entre el bolsillo y la mano. Por eso, el Carlos Andrés Pérez que ganó en 1988, ostentando la popularidad altísima, hasta que dijo que el bolsillo estaba vacío, pero que era la misma mano. Ahí se acabó CAP, cosa que no le puede ocurrir ya a Chávez, esa fue su última fortuna. El sí tuvo la otra muerte a la que se refirió CAP. Los fascistas de izquierda que acompañaron a Hugo intentarán convencernos que ese gobierno fue bueno y que, incluso es mejor que el primer gobierno de CAP, pero yo no soy la señora Tintori, pues me acuerdo perfectamente de lo malo que fue el gobierno de Chávez y no me gustaría que Leopoldo se convierta en presidente para que sea un Chávez de la clase media. No hace falta eso.
Venezuela no soporta más errores y efectivamente Hugo Chávez llegó al poder porque lo anterior también estaba equivocado. Muy pocos presidentes han hecho un buen papel en Venezuela y casi todos, con muy contadas excepciones lo hicieron bien. Lamentablemente, uno de los que lo hizo mejor fue Antonio Guzmán Blanco y todos lo descalifican, porque dicen que fue ladrón, para decir lo menor. Sin embargo, quienes descalifican a Guzmán, acompañaron a gobiernos que le ganaron en el pugilato del enriquecimiento ilícito a Guzmán y lo hicieron peor en todos los rines. En el siglo XX hay dos excepciones, Betancourt y Leoni, más el primero que el segundo. Pero sus ideas económicas se parecían a lo que Chávez tenía y a lo que la oposición propone. Por lo que su efectividad, al igual que lo que ocurrió con Roosevelt estuvo asociada a que el Banco Central era un ente casi privado y el gobierno era tan pequeño que no importaba mucho si lo hacían bien o mal. Esos si eran buenos tiempos. Hoy si el gobierno lo hace bien nos perjudica y si lo hace mal también.
La idea descabellada de Maduro, de profundizar la revolución lo único que va a provocar es un desastre magistral y no va a haber escusa, porque aquí no se fue la clase media como en Cuba, se han ido, pero no todos se pueden ir y ese va a ser el freno fundamental. Sabemos que el gobierno va a fracasar y la única manera de cambiarlo es que se pueda hacer un referéndum en dos años o esperar cinco, porque ya va uno. Pero los invito a preguntar ¿Cuál es la propuesta de solución de la oposición? Ellos no entienden el problema, de hecho el país les sobra, los desborda. Es imposible hacer crecer al país sin bajar los impuestos, sin eliminar esta sangría de devaluaciones cada vez que el gobierno necesita recursos. Para ello el gobierno debe achicarse y en serio, debe privatizar todo lo privatizable. Aquí cabe una pregunta ¿los venezolanos están preparados para eso? La respuesta a esa pregunta lleva atada la descripción del tamaño del líder que se necesita para ese proceso. ¿Ustedes lo han visto? Porque ese líder debe hacerle entender a su país que el gobierno no es la cajita donde se solucionan todos los problemas personales, sino que el gobierno es quien hace una gestión pública y una gestión pública está fuera del ámbito de una gestión privada. Por tanto, el concepto de gobierno que tenemos los venezolanos tiene que ser cambiado de cuajo, junto con las creencias y las expectativas que tienen la mayoría de las personas. Menudo lio. Si me preguntan, quien quiera ser presidente o está loco, o no sabe el problema en el que está metiéndose.

lunes, 12 de enero de 2015

Una receta para el progreso



Parece que los precios del petróleo se acercan al valor pronosticado por nosotros, sólo tengo que decirles que en invierno del norte, normalmente los precios suben, no bajan como viene ocurriendo desde diciembre y cuando bajan de verdad es en primavera (recuerden que comienza el 22 de marzo) entonces esperen bajas más consistentes en el crudo para aquel mes. Mientras, el gobierno seguirá jugando a esperar que el mercado repunte, sin ningún sentido.
Curioso, pero el gobierno socialista ha abandonado la planificación para dejar que el mercado le resuelva sus problemas, pero como buen socialista no conoce, ni respeta al mercado, tampoco entiende que el mercado no va a complacerlo. Por su parte, la oposición que se dice liberal espera que el gobierno haga algo. Por ejemplo ir al Fondo Monetario Internacional (FMI), subir la gasolina, liberar el cambio, liberar los precios. Cualquier cosa que evite que a ellos les toque hacerlo, ¿es decir que la oposición es también socialista? Pues claro, es esencialmente socialista, pregúntenles si el mercado funciona y verán que la respuesta es que no se puede dejar sólo al mercado. Basta además con oírlos decir que no se puede liberar el control de cambio sino de una manera gradual. Pues les informo que el FMI que es realmente una de las instituciones del socialismo internacional aboga por la eliminación inmediata del Control de Cambios, por ello en 1989 cuando Miguel Rodríguez era ministro de Cordiplan, levantaron el Control de un solo golpe. También en 1986 cuando se suscribió el acuerdo denominado Agenda Venezuela con el aval del FMI, Teodoro Petcoff eliminó de golpe y porrazo el control de cambios de Caldera.
Tengo unas advertencias, para quienes no creen que el mercado y la empresa privada son la única alternativa y quienes todavía creen que es posible un modelo de corte Keynesiano, así como los que siguen al señor Krugman, o a Piketti que es el actual vocero del rancio y fracasado marxismo. La unión Soviética se desplomó invirtiendo y propugnando un capitalismo de estado que no es ni puede ser solución para nada. Porque el gobierno no puede ser empresario y gobierno. O es una cosa o la otra. La única garantía de crecimiento en cualquier país, llámese este Venezuela, es la privatización total de las empresas que hoy tiene el gobierno en sus manos. Así como el progreso comenzará cuando entendamos que somos responsables todos, en relación a las decisiones que tomamos, es decir, con el eclipse del gobierno.
La otra se refiere a los impuestos, para que un país crezca, es necesario que los impuestos sean bajos. Un país de poco desarrollo como Venezuela no puede aplicarle a sus nacionales y a sus empresas un impuesto igual al de un país que ya está desarrollado. Por tanto, toca la reducción de impuestos y por tanto la reducción del tamaño del gobierno. Esto es importantísimo, porque todos los defectos del modelo que se aplica se basan en el desequilibrio de las cuentas fiscales, y no puede este solucionarse con un incremento de impuestos. Su solución pasa por la reducción del gasto.
Si se privatiza todo, y si el tamaño del gobierno se reduce, resulta innecesario realizar más devaluaciones y eso añadirá además de un ambiente con poca inflación, un ambiente en el que los que trabajen y ahorren se enriquezcan, lo que redundará en la mejora de toda la población. ¿no es eso el desarrollo?
Ahí tienen la receta.