lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Qué es verdaderamente un neoliberal?


En Venezuela es frecuente acusar al contrario de ser neoliberal, y se reconoce en ello la adscripción a las políticas del Fondo Monetario Internacional, así como cualquier cosa que se denomine plan de ajustes, pero todo ello es un error frecuente. Muchas veces estas afirmaciones no son más que prejuicios preconcebidos. Por ejemplo el Fondo Monetario no es liberal, ni apoya políticas abiertamente liberales, así el 14 de febrero de 2013 el FMI aplaudió la devaluación hecha por el gobierno venezolano, y se considera que el gobierno venezolano no es muy liberal que se diga. De hecho, una devaluación no es una medida liberal, menos si es aislada o si se rodea de políticas no tendientes a un ambiente de libertades económicas.
Se afirma por ejemplo que todos los gobiernos anteriores a este fueron liberales y eso tampoco es cierto, Por ejemplo, Gómez era bastante intervencionista, de la misma manera lo fueron todos los gobiernos militares del siglo XX es decir, López Contreras, Medina Angarita, Pérez Jiménez y Hugo Chávez. También fueron intervencionistas los Adecos y los Copeyanos, por lo que no hay mucha diferencia entre las políticas de casi todos los gobiernos del siglo XX. El intervencionismo es de matiz y gracias a eso, somos herederos de un gobierno paquidérmico e ineficiente que está a punto de colapsar, pero esa es harina de otro costal, hoy vamos a referirnos al liberalismo o como mal se le llama neoliberalismo.
Por cierto, en los años 60 se llamaba neoliberalismo a las políticas de corte keynesiano es decir abiertamente intervencionistas, otra concepción errada, pero ¿qué le vamos a hacer?
Hoy se afirma que neoliberal es aquello que se adscribe al Consenso de Washington y eso muy sucintamente se puede resumir en varios puntos,
1. Disciplina fiscal,
2. Tasas de interés libres;

3. Tipo de cambio competitivo;

4. Liberalización del comercio (externo);

5. Permitir las inversiones extranjeras directas y Privatización de empresas estatales;

6. Desregulación;

7. Protección legal de los derechos de propiedad.
Todos dicen que el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez era un gobierno neoliberal y se apoya que los ministros que estaban en ese gabinete, casi todos profesores de un instituto de postgrados venezolano eran neoliberales y por tanto, ese instituto lo es. Eso también es falso.
Ese gobierno firmó un acuerdo con el FMI, pero eso no lo hizo, ni lo haría neoliberal, de hecho firmó porque como casi todos los países que firman un acuerdo con ese organismo, no tenía reservas internacionales, situación muy parecida a la actual, por lo que una de las alternativas del gobierno es firmar con el FMI ¿lo hará? Quizá y eso no lo hará neoliberal.
El gobierno de Pérez trató de aplicar disciplina fiscal, pero no lo consiguió, de hecho abandonó muy pronto los acuerdos iniciales con el FMI y volvió a la misma indisciplina típica de cualquier gobierno venezolano. Por lo que nunca racionalizó el gasto público, aunque creó algunos planes de apoyo a la pobreza, También intentó vanamente reformar el marco jurídico de los impuestos, de hecho, quienes aprobaron el IVA fueron los gobiernos siguientes. En cuanto a las tasas de interés libres, sí tenemos que afirmar que se logró, pero eso terminó por ir cimentando la destrucción de muchas empresas y facilitó mucho el triunfo de Caldera y luego de Chávez. En cuanto al funcionamiento de un Tipo de Cambio competitivo, hay que reconocer que en eso cualquier gobierno desde el de Luis Herrera Campíns, funcionaba igual. Se devalúa con criterios fiscales, por que es una forma de destruir el ingreso de los venezolanos para permitir el funcionamiento de un gobierno ineficiente, eso nunca es liberalismo.
Lo único que se aplicó fue el punto de la liberalización del comercio, por lo que hubo un crecimiento importante de las importaciones y había mucha variedad de productos a disposición de los consumidores. Otro punto que podemos darle a favor al gobierno fue el permitir la inversión extranjera, aunque eso no necesariamente es liberal, por ejemplo los gobiernos militaristas concesionaban el petróleo de una manera muy parecida a lo que hoy se hace en la faja del Orinoco y eso no necesariamente es neoliberalismo.
La Privatización tampoco tuvo mucho éxito en el segundo gobierno de Pérez, y si pensamos en la venta de Bancos, SIDOR y CANTV el gobierno de Caldera podría, sin serlo, ser mucho más llamado neoliberal.
En lo que se refiere a la desregulación, no fue muy seguido por el gobierno de CAP, aunque el exceso de regulación de la actual Venezuela pueda hacer que uno termine diciendo que antes había mas libertad económica. Pero no es así.
Por último, los derechos de propiedad no son, ni han sido muy defendidos por ningún gobierno venezolano.
Como puede verse, de los siete puntos apenas si cumplían uno y tres a medias ¿qué me dicen? ¿fueron neoliberales?

viernes, 16 de agosto de 2013

Elegía para el país con Alzheimer


Lo ocurrido en la asamblea el pasado martes 13 de los corrientes fue nefasto. Cuando comenzó este gobierno, me publicaron en El Universal un artículo que denominé Fascismo de Izquierda. Esto no ha cambiado en lo absoluto. Ningún ser humano tiene el derecho a denigrar a otro. Tengo veinticinco años dando clases y a veces, provoca decirle a un alumno algo inconveniente, y uno no sabe si ese alumno que hoy no tiene criterio, será algún día un individuo brillante, pero esa no es la razón por la que uno debe limitar sus críticas, es porque al igual que yo es un ser humano.
Hace ya bastante tiempo vi como un jefe en un trabajo denigró a su subalterno y lo único que atiné a decirle al denigrado fue: "recuerda siempre esto pero no para resentir, sino para que nunca hagas lo mismo a un subalterno tuyo". La vida me dio tiempo para ver que mi consejo fue lanzado a la basura, como muchas de las cosas que siempre he dicho y escrito.
Qué cosa tienen en común. Algo que me duele en el alma, la venezolanidad. Algunos venezolanos actúan con soberbia y sobre todo, cuando alcanzan una situación de poder no tienen límite, consideran que los demás están por debajo y que deben ser humillados, no porque sean menos, sino porque pueden ser más que el pobre miserable que alcanzó el poder.
Siempre recuerdo a Borges quien en su evangelio apócrifo sentenció: “Pobres los pobres de espíritu, porque bajo la tierra serán lo mismo que son sobre ella” Gente como el diputado que denigró de su hermano, no merece más que el desprecio, el olvido, la triste salida de quien no debe ser recordado nunca por nadie.
Es triste, pero los que siguen los designios del “resentido eterno” se llaman comunistas, marxistas, progresistas, y no se han dado cuenta que sus pensamientos habitan la oscura cueva del peor de los fascismos y al igual que los decrépitos líderes de la isla cubana, usan un lenguaje marxista para esconder su verdad.
Sueño que algún día en Venezuela viva la libertad más absoluta, y que los jóvenes que vienen respeten a sus hermanos, permitan que se desarrollen, que no impongan nada porque el presente es tan triste que sólo el futuro permite sobrevivirlo.

sábado, 27 de julio de 2013

¿Cuánto es la verdadera inflación?


En el siglo XIX no existían índices de inflación y los economistas medían la inflación como el crecimiento del dinero, en aquel entonces los economistas eran mucho más analíticos y brillantes que los que hoy aplican sofisticados modelos que alejan a la economía de la verdadera complejidad, que es la realidad. Sin embargo, se medía efectivamente la inflación. De hecho, Ludvig von Mises, quien quizá fue el más brillante economista del siglo XX y el desarrollo del siglo XXI lo demostrará, decía en su obra máxima La Acción Humana, la inflación no es un concepto praxeológico, es decir, no es un concepto de la economía.

Refería Mises, la inflación se mide de manera equivocada por su consecuencia, que es el incremento de los precios, pero la verdadera inflación es la causa, el crecimiento del dinero. Cantillon que siempre fue el gran olvidado de la teoría económica, decía que los precios varían de manera muy diversa, algunos más, algunos menos y que la verdadera inflación era el crecimiento de la cantidad de dinero y que ésta podría materializarse en mayores o menores incrementos de precios, sin que existiera una relación perfecta entre uno y otro indicador.

El siglo XX ha convertido amargamente al economista en una suerte de astrólogo, que pronostica variables que no son pronosticables, porque tampoco están bien medidas y usa sin el menor pudor modelos para inferir verdades que no son más que estimados probabilísticos. Pero en algún momento, la economía retomará su verdadera metodología y se mostrará analítica y profunda, pero sobre todo relacionada a la realidad que suele ser más compleja y poco medible como la miden los modelos econométricos.

La siguiente tabla hace una comparación entre los índices de inflación, el IPC que es el antiguo índice de precios al consumidor de la zona metropolitana, índice que sufrió del desprecio por parte del presidente Chávez y motivó que el INE fabricara un índice que diera un número menor, desde 2007 se calcula ese índice que se denominaba índice de Nacional de Precios al Consumidor (INPC), por supuesto, el índice satisfizo a su solicitante hasta el 2011, por lo que el sr. Chávez no logró ver que hoy la inflación en el interior  de la república es mayor que en el territorio de la capital y por eso las tendencias se voltearon.

IPC
INPC
BM
2012
19.5%
20.1%
55.3%
2011
29.0%
27.6%
40.4%
2010
27.4%
27.2%
26.1%
2009
26.9%
25.1%
16.7%
2008
31.9%
30.9%
30.2%
2007
22.5%

43.2%
2006
17.0%

94.1%
2005
14.4%

39.7%
2004
19.2%

46.6%
2003
27.1%

46.4%




acumulado 2003/2012
716.6%

3384.6%
acumulado 2003/2012
228.7%
218.9%
318.1%


Un índice menor permite al gobierno ajustar menos los sueldos a los trabajadores y engañarlos, pero esa es otra hipocresía más del sistema que se pretende adueñar de la vida política y social venezolana.

Los índices son promedios y todo promedio en economía es falso, como la ilusión del socialismo. De hecho, los precios suben en promedio en 2012 20.1% medido con el uso del INPC pero crecieron en promedio 19,5% usando el IPC. Sin embargo, usted dirá la inflación es mayor, porque yo gasto hoy mucho más que 20% y es cierto, es 55,1%, pero el socialismo es así, hipócrita, mentiroso y falso. La verdadera sabiduría consiste en no dejarse engañar.

La verdadera inflación es el incremento de la cantidad de dinero y eso es así porque si el Banco Central emite más dinero, eso disminuye la capacidad de compra del dinero y eso es lo que es la inflación, no la subida de los precios, los precios pueden subir dos, tres y hasta cuatro años después, y de hecho el precio que primero se ajusta es el tipo de cambio y hemos visto cuanto creció el tipo de cambio en el mercado negro, esa es la mayor prueba de la pérdida del poder de compra del bolívar.

En promedio, la Base monetaria emitida por el Banco Central ha crecido más del doble de manera anual que el IPC. Acumulado muestra un crecimiento entre 2003 y 2012, de 3.385%, mientras que el IPC ha crecido en el mismo lapso 717%. Es decir el bolívar desde 2003, cuando se estableció el control de cambio ha perdido su capacidad de compra y hoy apenas vale el 2,9% de lo que valía en 2003, si lo midiéramos con el IPC diríamos que el bolívar al final de 2012 vale un 13,9% de lo que valía a inicios de 2003. 

Por supuesto, toda esa cantidad de dinero se refleja inmediatamente en el precio más fundamental que es el tipo de cambio y por eso es por lo que el cambio negro es cinco veces mayor que el oficial y todo es culpa de la gran cantidad de dinero que siguiendo órdenes emitió el Banco Central.

En 2013 la base monetaria ha estado disminuyendo, por lo que el resultado será una recesión importante, que se está manifestando en todo el sistema venezolano.

martes, 2 de julio de 2013

Nación, Estado y Gobierno


Hay quien se extraña de lo que ocurre en Venezuela, quien durante varias elecciones escogió al Resentido Eterno como casi presidente eterno, por supuesto, al morir ejerciendo el cargo de candidato perpetuo, cumplió sus deseos en los límites de la eternidad humana, la vida. Afortunadamente la muerte existe y el ensayo de la eternidad escasamente logra sobreponerse al recuerdo. Eternos son: Ulises, Alejandro, Cesar, casi todos sátrapas que merecerían el olvido más que la eternidad. Pero afortunadamente existen también: Homero, Borges y Chesterton para permitir que la humanidad, la de verdad, trascienda.
Comencé diciendo que no extraña lo que ocurre en Venezuela, debido al inmenso grado de incultura. Borges dijo al conocer a un alumno norteamericano que quería que él fuera su tutor en una tesis sobre literatura inglesa, después de preguntarle por Elliot, por Yeats y por Chesterton, a quienes este futuro doctor no conocía, que por fin encontró un pueblo más inculto que el pueblo argentino. Borges supuraba por la herida de Perón, como yo supuro por múltiples heridas: Caldera, Carlos Andrés Pérez y Chávez. Afortunadamente, creo que ninguna de esas heridas tendrá la facultad de extenderse como la desgracia del peronismo para mi querida Argentina, y lo digo así, porque es un país que aprendí a amar en la distancia. En el caso de Venezuela, como Borges, la amo en el dolor de ver la ignorancia de un pueblo que tristemente vota, pero no elige, y acepta sin madurar nada.
Prueba de ello, es que mis alumnos confunden constantemente Gobierno con Estado, desde ellos permea a los profesionales y por supuesto, a las clases más populares. Todos confunden Estado y Gobierno. Como los viejos mercantilistas del siglo XII al XVII, y por ello uno puede asegurar que Venezuela no ha salido de la Edad Media, confunden los conceptos del Gobierno, el Estado y la Nación. Son tres cosas distintas, pero todos las mezclan, comencemos por la más fácil, la Nación es una unidad lingüística y cultural, es decir Venezuela tiene una lengua común, el castellano que se habla de diversas formas en los Andes, en el centro y en el oriente. Sin embargo, esa forma de hablar el castellano la entendemos todos, tanto que si un Colombiano nos dice algo, probablemente no lo entendemos, porque sus patrones culturales, son distintos a los que conforman la nacionalidad venezolana. Sin embargo, el colombiano habla castellano, pero a menos que comparta con nosotros un tiempo y aprenda a participar de nuestros patrones culturales, será más difícil entender y hacerse entender. Esos patrones son: la forma de comer, comunicarse, hasta de hacer chistes es lo que denominamos nacionalidad y eso o se hereda (ius sanguinis) o se adopta por compartir con los demás habitantes del territorio y aprender de ellos, he ahí la tragedia de quienes han tenido que emigrar y regresan a sus países de origen, porque sus connacionales los sienten extranjeros, así como lo eran en el país al cual emigraron. Por eso se habla de una nación yanomami, porque ellos comparten esos valores que los distinguen, y comparten parte de nuestro territorio.
Otro elemento es el Gobierno, éste es una unidad administrativa que dirige las políticas públicas del país, que generalmente tiene un aparato represivo y que lo acciona cuando es necesario para imponer bien sea la ley (en un estado democrático) o la voluntad política (en una autocracia) entonces el gobierno es la representación de la administración de la coerción tributaria, policial y jurídica de un país. Pero el gobierno tiene generalmente una cabeza, esa cabeza es la que piensa y es la que actúa, por supuesto, los ingenuos y algunos ignorantes piensan que es un colectivo. En algunos casos las decisiones son tomadas entre varios, pero siempre hay una cabeza que toma las decisiones y a veces, esa cabeza toma decisiones que provocan votos y no las que provocan el bien de la comunidad. Por ello, el gobierno puede ser profundamente injusto y perjudicar amargamente a los nacionales en un determinado momento. Por ello son más felices aquellos países donde el gobierno es sólo el administrador de un aparato pequeño que no perturba el bienestar privado.
El Estado sin embargo, es un ente metafísico, digo esto porque realmente el Estado es un pretexto después de la desaparición de la monarquía para que alguien en un régimen no monárquico ejerza su voluntad política dándole un  carácter supraterreno. El Estado es para algunos juristas la unión del territorio, el gobierno y el pueblo, pero todo ello ni individual, ni en conjunto piensa por tanto no existe, y quien tal cosa pretende intenta darle al Estado una autoridad que no existe para que la ejerza con visos de legalidad.