sábado, 27 de julio de 2013

¿Cuánto es la verdadera inflación?


En el siglo XIX no existían índices de inflación y los economistas medían la inflación como el crecimiento del dinero, en aquel entonces los economistas eran mucho más analíticos y brillantes que los que hoy aplican sofisticados modelos que alejan a la economía de la verdadera complejidad, que es la realidad. Sin embargo, se medía efectivamente la inflación. De hecho, Ludvig von Mises, quien quizá fue el más brillante economista del siglo XX y el desarrollo del siglo XXI lo demostrará, decía en su obra máxima La Acción Humana, la inflación no es un concepto praxeológico, es decir, no es un concepto de la economía.

Refería Mises, la inflación se mide de manera equivocada por su consecuencia, que es el incremento de los precios, pero la verdadera inflación es la causa, el crecimiento del dinero. Cantillon que siempre fue el gran olvidado de la teoría económica, decía que los precios varían de manera muy diversa, algunos más, algunos menos y que la verdadera inflación era el crecimiento de la cantidad de dinero y que ésta podría materializarse en mayores o menores incrementos de precios, sin que existiera una relación perfecta entre uno y otro indicador.

El siglo XX ha convertido amargamente al economista en una suerte de astrólogo, que pronostica variables que no son pronosticables, porque tampoco están bien medidas y usa sin el menor pudor modelos para inferir verdades que no son más que estimados probabilísticos. Pero en algún momento, la economía retomará su verdadera metodología y se mostrará analítica y profunda, pero sobre todo relacionada a la realidad que suele ser más compleja y poco medible como la miden los modelos econométricos.

La siguiente tabla hace una comparación entre los índices de inflación, el IPC que es el antiguo índice de precios al consumidor de la zona metropolitana, índice que sufrió del desprecio por parte del presidente Chávez y motivó que el INE fabricara un índice que diera un número menor, desde 2007 se calcula ese índice que se denominaba índice de Nacional de Precios al Consumidor (INPC), por supuesto, el índice satisfizo a su solicitante hasta el 2011, por lo que el sr. Chávez no logró ver que hoy la inflación en el interior  de la república es mayor que en el territorio de la capital y por eso las tendencias se voltearon.

IPC
INPC
BM
2012
19.5%
20.1%
55.3%
2011
29.0%
27.6%
40.4%
2010
27.4%
27.2%
26.1%
2009
26.9%
25.1%
16.7%
2008
31.9%
30.9%
30.2%
2007
22.5%

43.2%
2006
17.0%

94.1%
2005
14.4%

39.7%
2004
19.2%

46.6%
2003
27.1%

46.4%




acumulado 2003/2012
716.6%

3384.6%
acumulado 2003/2012
228.7%
218.9%
318.1%


Un índice menor permite al gobierno ajustar menos los sueldos a los trabajadores y engañarlos, pero esa es otra hipocresía más del sistema que se pretende adueñar de la vida política y social venezolana.

Los índices son promedios y todo promedio en economía es falso, como la ilusión del socialismo. De hecho, los precios suben en promedio en 2012 20.1% medido con el uso del INPC pero crecieron en promedio 19,5% usando el IPC. Sin embargo, usted dirá la inflación es mayor, porque yo gasto hoy mucho más que 20% y es cierto, es 55,1%, pero el socialismo es así, hipócrita, mentiroso y falso. La verdadera sabiduría consiste en no dejarse engañar.

La verdadera inflación es el incremento de la cantidad de dinero y eso es así porque si el Banco Central emite más dinero, eso disminuye la capacidad de compra del dinero y eso es lo que es la inflación, no la subida de los precios, los precios pueden subir dos, tres y hasta cuatro años después, y de hecho el precio que primero se ajusta es el tipo de cambio y hemos visto cuanto creció el tipo de cambio en el mercado negro, esa es la mayor prueba de la pérdida del poder de compra del bolívar.

En promedio, la Base monetaria emitida por el Banco Central ha crecido más del doble de manera anual que el IPC. Acumulado muestra un crecimiento entre 2003 y 2012, de 3.385%, mientras que el IPC ha crecido en el mismo lapso 717%. Es decir el bolívar desde 2003, cuando se estableció el control de cambio ha perdido su capacidad de compra y hoy apenas vale el 2,9% de lo que valía en 2003, si lo midiéramos con el IPC diríamos que el bolívar al final de 2012 vale un 13,9% de lo que valía a inicios de 2003. 

Por supuesto, toda esa cantidad de dinero se refleja inmediatamente en el precio más fundamental que es el tipo de cambio y por eso es por lo que el cambio negro es cinco veces mayor que el oficial y todo es culpa de la gran cantidad de dinero que siguiendo órdenes emitió el Banco Central.

En 2013 la base monetaria ha estado disminuyendo, por lo que el resultado será una recesión importante, que se está manifestando en todo el sistema venezolano.

martes, 2 de julio de 2013

Nación, Estado y Gobierno


Hay quien se extraña de lo que ocurre en Venezuela, quien durante varias elecciones escogió al Resentido Eterno como casi presidente eterno, por supuesto, al morir ejerciendo el cargo de candidato perpetuo, cumplió sus deseos en los límites de la eternidad humana, la vida. Afortunadamente la muerte existe y el ensayo de la eternidad escasamente logra sobreponerse al recuerdo. Eternos son: Ulises, Alejandro, Cesar, casi todos sátrapas que merecerían el olvido más que la eternidad. Pero afortunadamente existen también: Homero, Borges y Chesterton para permitir que la humanidad, la de verdad, trascienda.
Comencé diciendo que no extraña lo que ocurre en Venezuela, debido al inmenso grado de incultura. Borges dijo al conocer a un alumno norteamericano que quería que él fuera su tutor en una tesis sobre literatura inglesa, después de preguntarle por Elliot, por Yeats y por Chesterton, a quienes este futuro doctor no conocía, que por fin encontró un pueblo más inculto que el pueblo argentino. Borges supuraba por la herida de Perón, como yo supuro por múltiples heridas: Caldera, Carlos Andrés Pérez y Chávez. Afortunadamente, creo que ninguna de esas heridas tendrá la facultad de extenderse como la desgracia del peronismo para mi querida Argentina, y lo digo así, porque es un país que aprendí a amar en la distancia. En el caso de Venezuela, como Borges, la amo en el dolor de ver la ignorancia de un pueblo que tristemente vota, pero no elige, y acepta sin madurar nada.
Prueba de ello, es que mis alumnos confunden constantemente Gobierno con Estado, desde ellos permea a los profesionales y por supuesto, a las clases más populares. Todos confunden Estado y Gobierno. Como los viejos mercantilistas del siglo XII al XVII, y por ello uno puede asegurar que Venezuela no ha salido de la Edad Media, confunden los conceptos del Gobierno, el Estado y la Nación. Son tres cosas distintas, pero todos las mezclan, comencemos por la más fácil, la Nación es una unidad lingüística y cultural, es decir Venezuela tiene una lengua común, el castellano que se habla de diversas formas en los Andes, en el centro y en el oriente. Sin embargo, esa forma de hablar el castellano la entendemos todos, tanto que si un Colombiano nos dice algo, probablemente no lo entendemos, porque sus patrones culturales, son distintos a los que conforman la nacionalidad venezolana. Sin embargo, el colombiano habla castellano, pero a menos que comparta con nosotros un tiempo y aprenda a participar de nuestros patrones culturales, será más difícil entender y hacerse entender. Esos patrones son: la forma de comer, comunicarse, hasta de hacer chistes es lo que denominamos nacionalidad y eso o se hereda (ius sanguinis) o se adopta por compartir con los demás habitantes del territorio y aprender de ellos, he ahí la tragedia de quienes han tenido que emigrar y regresan a sus países de origen, porque sus connacionales los sienten extranjeros, así como lo eran en el país al cual emigraron. Por eso se habla de una nación yanomami, porque ellos comparten esos valores que los distinguen, y comparten parte de nuestro territorio.
Otro elemento es el Gobierno, éste es una unidad administrativa que dirige las políticas públicas del país, que generalmente tiene un aparato represivo y que lo acciona cuando es necesario para imponer bien sea la ley (en un estado democrático) o la voluntad política (en una autocracia) entonces el gobierno es la representación de la administración de la coerción tributaria, policial y jurídica de un país. Pero el gobierno tiene generalmente una cabeza, esa cabeza es la que piensa y es la que actúa, por supuesto, los ingenuos y algunos ignorantes piensan que es un colectivo. En algunos casos las decisiones son tomadas entre varios, pero siempre hay una cabeza que toma las decisiones y a veces, esa cabeza toma decisiones que provocan votos y no las que provocan el bien de la comunidad. Por ello, el gobierno puede ser profundamente injusto y perjudicar amargamente a los nacionales en un determinado momento. Por ello son más felices aquellos países donde el gobierno es sólo el administrador de un aparato pequeño que no perturba el bienestar privado.
El Estado sin embargo, es un ente metafísico, digo esto porque realmente el Estado es un pretexto después de la desaparición de la monarquía para que alguien en un régimen no monárquico ejerza su voluntad política dándole un  carácter supraterreno. El Estado es para algunos juristas la unión del territorio, el gobierno y el pueblo, pero todo ello ni individual, ni en conjunto piensa por tanto no existe, y quien tal cosa pretende intenta darle al Estado una autoridad que no existe para que la ejerza con visos de legalidad. 

viernes, 19 de abril de 2013

El día nacional del Error Histórico


En 1810 un extraño suceso ocurrió en la Provincia de Venezuela, una de las tantas provincias del imperio español. No éramos colonia. Este territorio era España en una de sus zonas meridionales, porque el imperio abarcaba desde la península ibérica hasta las Filipinas.
Sus habitantes se negaron a seguir aceptando a Vicente Emparam, quien era también español, pero representaba al rey José Bonaparte. A quien todos consideraban rey ilegítimo de España, por haber sido el producto del nombramiento de Napoleón (su hermano) una vez que derrocó al rey  Carlos IV, rey de la casa Borbón que reinó en España desde el inicio del siglo XVIII. Carlos renunció a favor de José y todos en los territorios españoles no estaban dispuestos a soportar tal usurpación, salvo los republicanos, quienes sentían que José representaba el fin de una monarquía absoluta y el inicio de la modernidad para España. Tenían razón, los Napoleones a pesar de no ser menos autoritarios habían eliminado la inquisición y establecido un régimen que representaba los ideales de la Revolución Francesa.
Los venezolanos siempre fuimos muy monarquistas. Incluso hoy  lo reflejamos en un gobierno presidencialista y centralista, que es precisamente lo que podría asimilar un sistema que se llama democrático a una monarquía. Los venezolanos no acuden a los organismos independientes del gobierno a resolver sus problemas, buscan a quien esté mas cerca del poder central para que decreten una solución a sus problemas, reflejando el pensamiento que es común a una monarquía.
En 1810, los venezolanos del pueblo apoyaron a sus oligarcas para sacar a quien consideraban ilegítimo y apoyaron la idea de la formación de una Junta que se denominaba Junta Preservadora de los Derechos de Fernando VII, quien era el hijo de Carlos IV y  a quien los Venezolanos sentían más cercanos, debido a que lo querían como rey legítimo de España.
Nuestra historia inventó que ese era el primer grito de independencia y si hoy le preguntamos a los Venezolanos que se celebra el 19 de abril, de diez, nueve daran una respuesta equivocada, algunos lo confunden con el primer grito de independencia, otros como el primer paso a la independencia y otros con la firma del acta de independencia, sólo 1 probablemente conteste que es cuando sacaron a Emparam y en realidad menos de uno se sabe la realidad de esto.
Por eso, además de que hoy es un día de ilegitimidad, lo llamo el día nacional del error histórico.

jueves, 21 de marzo de 2013

Buscando un culpable


El gobierno no sabe qué hacer. Hasta el 2010 tenía alguien a quien culpar por las devaluaciones, los incrementos de precios y otras atrocidades que desde siempre han sido y serán culpa suya.
En 2003 cuando se montó un control de cambios que no hacía falta, se culpó a los especuladores, ¿quién podría ser un mejor culpable que éste? Nadie los conoce, pero las teorías conspirativas están llenas de las imágenes que se crean en las mentes de las personas que se creen ese cuento. En ese momento había $ 8.462 millones en reservas líquidas que eran suficientes para mantener a este país funcionando sin control de cambios. Eran 9 meses de importaciones que es un nivel aceptable para quienes hacen este tipo de cálculo. Por eso se puede afirmar que el Control de Cambios era la medida más inconveniente e innecesaria que nunca se pudiera haber hecho. Hay que afirmar que en aquel entonces había $2.857 millones en el FIEM que corresponderían a 3 meses más de importaciones. Por cierto, para quienes calculan esto el FIEM no son reservas internacionales, sino que son una cuenta aparte, entre los años 50 y 80, una cuenta similar se utilizó para estabilizar el valor del bolívar, pero éste gobierno se comió esa cuenta reduciéndola a $892 millones en agosto de ese mismo año (2003), para llevarlo luego a $3 millones en febrero de 2011. Se lo comieron con el precio del petróleo en alza, lo que constituye la mejor muestra de ineficiencia, despilfarro y falta de amor al país.
En el ínterin le redujeron el cupo a los que compraban dólares para viajar, diciendo que ellos eran los culpables de que el dólar subiese de precio. Después le echaron la culpa a los especuladores que subían el tipo de cambio de permuta para volver a devaluar la moneda. Hasta que llegaron al 2010, cuando los culpables eran las casas de bolsa y algunos bancos que actuaban en el mercado de divisas que estaba totalmente autorizado. Por culpa de ellos, según el gobierno, se devaluó de nuevo y se habló también que el gobierno defendía los intereses de los venezolanos.
Lo cierto es que desde que se estableció el control de cambios en 2003 el banco central ha emitido 49% más de Base Monetaria cada año y ustedes creen que si todos los años hay casi 50% más de dinero y las reservas no crecen igual, ¿puede haber estabilidad en el mercado cambiario?. Si ustedes lo creen son ingenuos y el mercado está lleno de ingenuos. De esa manera el dólar siempre subirá y todos los que tienen buena memoria como quien escribe esto saben que si el banco central se quedara tranquilo como entre 1940 y 1974 el dólar y la inflación se mantendría tranquilos, entonces, ¿quién es el culpable?
Las Reservas liquidas que llegaron al máximo de $ 29.398 millones en diciembre de 2006, vieron una disminución consistente hasta llegar a $6.240 millones  en enero de 2013. Es decir luego de 10 años de control de cambio, hay $2.222 millones menos que en 2003, lo que significa una disminución de 26,3% ¿para qué servía el control de cambios? Bueno si el objetivo era limitar la pérdida de reservas, lo único que han hecho es fracasar sonora y profundamente.
Olvídenlo, todas sus estadísticas son inventos, hoy los venezolanos son 5293% más pobres que en 2003, han visto la reducción de las reservas en un 26,3% y el gobierno se declara inocente. Acaban de anunciar una cosa que llaman SICAD que no nos hace falta. ¿Para qué? Para volver a devaluar otra vez el bolívar y buscar alguien a quien echarle la culpa. La subasta para lo único que sirve es para eso, para que todos veamos el nuevo fracaso del gobierno y para que los fracasados le endosen su culpa al primero que haga una postura en ese innecesario y estúpido mecanismo que no asignará nada para nadie y que no servirá para resolver ningún problema que no sea los del gobierno.

sábado, 9 de febrero de 2013

Devaluaron ¿Sí y a cuanto?


El pasado viernes iba de Caracas a Puerto Ordaz a dar clases de Mercados Financieros y cuando me bajé del avión me avisaron que habían devaluado, por supuesto, de inmediato todos hablaban del fenómeno y todos comentaban de lo pobres que se sentían.
De veras, me da dolor que los colegas se refieran a esto como una devaluación y hablen sobre lo inconveniente de las medidas, etc., etc., etc. Por supuesto, si ellos estuviesen en el gobierno harían lo mismo o peor. ¿Alguien ha oido por ahí que el gobierno debería quitar el control de un golpe? ¿ Alguien ha oido alguna otra palabra que no sea gradualidad?
Lo primero es que no devaluaron. Realmente no, la devaluación ocurrió hace rato. Cuando las lechugas se vendían a 20 ya estaba devaluado, y peor, como el Banco Central emite un promedio de 50% más de dinero todos los años, el cambio tiene todas las razones para estar por encima de 15. Una recomendación, busquen el precio de cualquier cosa que se quieran comprar en cualquier tienda de Venezuela y dividan ese precio por el mismo precio de esa cosa en amazon.com, se van a sorprender que lo que les da no es 4,30 ni 5,30 (antiguo cambio del SITME RIP) y menos 6,30 actual cambio. Eso pasó antes de el viernes 8 de febrero.
El miércoles de ceniza se verá que pasa en los mercados (que todavía existen) a pesar de la estupidez persistente de los politicastros.
¿Qué va a pasar? Muy sencillo, si no aflojan y comienzan a entregar verdes, el cambio negro no bajará, antes bién va a seguir subiendo, si aflojan entonces este malabarismo que es colocar el tipo de cambio del control un 46,5% más arriba no servirá de nada, sólo para que los conversadores tengan compañía para las cervezas.
Si en cambio aflojan, durará lo que duró el de 4,30 o el de 2,15. Porque es que tanto el Gobierno como el Banco Central, están sólo pendientes de hacer que todo poseedor de bolívares pague amargamente la necedad de creer que alguien va a venir a rescatarlo.
¿Qué deberían hacer? Liberar el cambio, liberar todos los precios y privatizarlo todo, hasta el petróleo. Pero quién va a hacer esto en un país donde lo único que se enseña en las cátedras de economía es matemática y Keynes, y a todos les enseñan mi ciencia, como si fuera el catecismo de una religión revelada. Sin embargo, sigo teniendo esperanzas. Mientras les dejo la caricatura que encontré en la red.

domingo, 21 de octubre de 2012

El afán por el corto plazo


Los venezolanos tenemos un afán permanente por el corto plazo, parecemos todos economistas keynesianos buscando soluciones inmediatas a las situaciones que vivimos e inmediatamente proyectamos o solicitamos que nos proyecten los resultados de las políticas que se proponen, eso sí, no sienten ni la más mínima preocupación por la pregunta fundamental del verdadero científico que es ¿Cómo llegamos a esta situación? El análisis nos da flojera, resulta más fácil tomar una calculadora y aplicar fórmulas y determinar déficit, paridades y tipos de interés reales, sin importar si eso lleva a alguna conclusión verdaderamente práctica y aplicable.

Hoy se calculan déficits y situaciones de caja de la tesorería para determinar si el gobierno va a devaluar, o va a tener que devaluar el bolívar para alcanzar un equilibrio fiscal. Los cálculos ¿toman en cuenta que las cuentas fiscales están hechas a $ 40 por barril y el verdadero precio del barril es por encima de $100? estos cálculos ¿toman en cuenta que no se sabe cuánto produce y vende PDVSA? Porque este gobierno ha hecho toda una suerte de maromas para declarar esas cosas que antes eran insumo de cualquier estudiante, secretos de estado. No se puede saber nada, y cualquier ejercicio es fundamentalmente un ensayo metafísico, donde puede usarse una carta astral, caracoles, o cualquier método de estimación probabilístico. Por supuesto los niveles de deuda son también una quimera, o es que alguien puede tener valores precisos para las estadísticas en Venezuela.

Venezuela un país votante, pero no democrático

Las últimas elecciones mostraron un elemento importante, Venezuela es un país enfermo políticamente, cuando van el 80% de los votantes a ejercer el derecho a votar, es porque todos tienen miedo que pase lo contrario a sus deseos o porque algunos consideran que por más que vayan, eso no va a producir ningún cambio. De hecho, si esos indicadores muestran preferencias, el país está casi dividido a la mitad. Pero hay que tomar en cuenta que el presidente ha migrado de líder carismático a líder crematístico y efectivamente muchos de los votantes están mostrando un comportamiento racional que indica que ellos están a la espera de obtener beneficios de esa votación. Bien sea, porque han recibido ya algún beneficio, como porque esa certeza, al igual que quien compra un billete de lotería, es una verdad en la que creen y están a la espera de recibirlo. El voto no es ideológico. De hecho, hasta ahora, las elecciones anteriores han mostrado que los mismos votantes que votan a Chávez para presidente lo hacen por gobernadores y alcaldes de la oposición, e incluso, cuando se realizaron las elecciones de parlamento, si no se modifica la fórmula del cálculo del voto, el resultado hubiese sido el triunfo de la oposición en la asamblea. Por lo que los fraudes no pasan de la metodología que se usa para determinar la mayoría en las elecciones de asamblea, o por la abstención masiva de quienes votan en los barrios de las clases medias y altas.

La afirmación de que Venezuela es un país votante, salta a la vista al ver el nivel de participación. Pero eso no ratifica que seamos un pueblo democrático. Hay países que tienen menos proporción de votantes y efectivamente son más democráticos. Por ejemplo, cualquier país del norte de Europa. Entendiendo por democrático, la pluralidad de sus instituciones y los límites al ejercicio del poder. De hecho, la masiva participación en elecciones de presidente deja en evidencia que Venezuela es un país eminentemente presidencialista y por tanto, se asume como una monarquía en la que uno sólo acumula una inmensa cuota de poder. Esa realidad posiblemente confunda a quienes desde afuera ven a Venezuela como una democracia.

Entendiendo la realidad

La realidad es siempre relativa, las inmensas concentraciones que mostró la oposición o como ellos se quieren llamar la alternativa democrática, son la muestra que no todos los que se concentran votan, y no todos los que votan fueron los que se concentraron. Entonces esa no es la medida, como tampoco lo es, la encuesta, puesto que quienes dieron ganador a una opción, tampoco pegaron la proporción de votos. Lo que si tiene que entender la alternativa democrática es que los votantes por Chávez tienen hasta ahora el entendimiento que este sistema es de “izquierda”, “socialista”  y que le está haciendo bien al país. Ellos no han logrado ver lo que probablemente una proporción de quienes votaron en contra, si, que es que este sistema no sirve y nos va a llevar a una situación catastrófica. Pero nadie aprende en experiencias ajenas, esa es una lección que se aprende personalmente, a veces.

Fascismo de Izquierda, Socialismo y Democracia

Muchos analistas acusan a este régimen de “Comunista” haciendo parangón con lo que se vivió en la URSS, Cuba y quizá China, incluso hay quien habla de que China es hoy un comunismo más ligero porque acepta al Capitalismo en una zona de tolerancia. Eso no es cierto. Esos regímenes no son comunistas, de hecho el comunismo es una utopía, que no puede ser realizada en este mundo. No existen esos seres especiales que se llaman “hombres nuevos” y la mitología representada en una teoría de la historia marxista es falsa, irrealizable y desconocedora de la realidad humana, social y política.

El régimen que se montó sobre el zarismo ruso, así como el que se montó sobre los restos de la monarquía española y las dictaduras cubanas, así como el régimen que se instauró sobre el imperio chino, son continuaciones monárquicas de esos mismos regímenes que al igual que en el absolutismo moderno eliminaban la propiedad privada para impedir que se extendiera el poder de una clase media que siempre reclama libertades, encarcelaba o permitía la emigración selectiva de los “disidentes” para que quedaran los sumisos, que eran fácilmente domesticables y eso permitía que los mendrugos de su producción fuesen malamente distribuidos entre los súbditos esclavizados que denominan camaradas. Esa monarquía obliga a la igualdad de los súbditos, para que la clase gobernante mantenga toda una serie de privilegios que jamás serían soñados por la plebe. Entonces, visto así, no hay diferencia entre el absolutismo de la edad moderna, el fascismo del siglo XX y el seudo comunismo que se implantó en la Europa Oriental, Asia y Cuba. Sin embargo, estos neofascistas saben que los ingenuos comunistas y neomarxistas de las naciones desarrolladas, detestan lo que ellos llaman la derecha y entonces usan modismos, expresiones y hasta publican leyes que esconden sus verdaderas intenciones. Si se manifestaran como son, todos en el exterior, intentarían detener a los neofascistas, pero no, su uso de la jerga marxista los absuelve como bondadosos reformadores y redentores de un pueblo alienado, lamentablemente ellos son los que alienan y no sólo a sus pueblos sino que alienan los cerebros de la “izquierda intelectual de los países desarrollados”

Venezuela desde el siglo XX vive en socialismo, de hecho, las modificaciones que se implantaron en el gobierno del dictador Gómez eran positivistas e intensamente proclives a otorgar poderes dominantes al gobierno, eso es lo que se extendió con un poco de más modernidad en los gobiernos de López Contreras (1936-1941) e Isaías Medina Angarita (1941-1945). Casi podría decirse que eran keynesianos, un poco más en esta misma tendencia fueron los que derrocaron a Medina y establecieron una revolución no marxista pero si muy izquierdista, (1945-1948). Quienes treuncaron estos deseos, eran militares pero siguieron más o menos la misma tendencia a controlar el poder y realizaron mucha política de beneficios sociales, esa penúltima dictadura tuvo una duración de diez años y como la sociedad venezolana es muy joven y proclive a despreciar el estudio de la historia, siempre se entendió como una verdad común que era eficiente y que facilitó cosas buenas para la sociedad y sobre todo para los sectores más necesitados. A su caída en 1958, volvimos a un régimen de elecciones populares y los partidos dominantes eran de izquierda, por lo que las políticas eran de beneficio social. Sin embargo desde 1974 se apoyó un nuevo sistema político que centralizaba mucho poder en el gobierno y le fue dando demasiado poder y poca flexibilidad a quienes administraban el negocio público. Esa ineficiencia fue lo que castigó a los sectores más humildes y su poca cultura política los llevó a renegar de los avances obtenidos en el sistema de partidos políticos. Es por ello, por lo que surge la figura de un líder carismático que materializa las bondades de un sistema político militarista. Siempre en busca de una salida fácil, el pueblo abrazo esta propuesta, sin importar los corolarios que traía adosados. Este líder bien aconsejado abandonó la propuesta de desconocer las elecciones y al contrario se montó en el sistema eleccionario que es el único que en Venezuela es viable, por la creencia de que elección es democracia. Adoptó un lenguaje de izquierda que lo hiciera aceptable a pesar de sus intenciones verdaderamente fascistas y se alió al más viejo representante de esa misma corriente seudoizquierdista, por lo que algunos lo acusan de comunista, sin entender que esa es su fortaleza, el que todos, hasta sus enemigos lo traten de izquierdista, ese es el mayor favor que le hacen a quien realmente no es tal cosa y cada expropiación que también eran realizadas por sus émulos Hitler, Mussolini ó Stalin es asentada en sus activos como una manifestación de comunismo, cuando realmente no lo es atrayendo sobre ellos las bendiciones de la ingenua “intelectualidad neomarxista”, así como los pobres infelices que en estos países sueñan con la utopía que aparece en los libros del siglo XIX y XX que abonaron precisamente los campos de concentración de Siberia, y sus equivalentes chinos y cubanos. Entonces amigos, un fantasma se pasea por Latinoamérica y ese fantasma se disfrazó de comunista, pero es fascista, tiene plenos poderes y ustedes los aplauden.